Rainbow Sweater para dos

Tengo dos síndromes que me afectan muy gravemente. Uno es el culoquierismo y el otro el startitis. Combinados dan resultados tremendos a la par de satisfactorios.

El primero se ve alimentado por los numerosos proyectos que veo tejidos en IG y el segundo es casi consecuencia del primero y de tener varios juegos de agujas del mismo número.

Teniendo en cuenta esto, es fácilmente entendible la historia que vengo a contar hoy.

Todo empezó cuando mi querida esposa se tejió un Rainbow Sweater. Flechazo instantáneo.

Lo siguiente fue llamar al Palacio y encargar toda la lana necesaria para hacerlo.

Desde que llegaron las lanas, monté puntos. Primero hice el mío, y lo hice siguiendo los sabios consejos de mi querida esposa, como ya vengo diciendo. Tomamos de referencia un patrón de tejido en top-down y con aumentos en circular.

Como nada más que lo que tiene es las franjas de colores en el canesú, el jersey sale en un momento. Piloto automático y a darle a las agujas.

Una semana más tarde tenía casi los dos jerséis terminados. Mucho me temo que me queda poco tiempo de tejer o coser para las dos, porque aquí hay una niña que cada vez se revela más.

Hoy, que había mercadillo artesanal animado con música bereber, y un poquito de fresco, ha sido el momento idóneo para estrenarlos.

Un paseo por el mercadillo, unas pocas pipas comidas, y luego una visita a Itxi, a tocar el mini piano.

Y con esto, el pistoletazo de salida de las fiestas.

¿Será este el año en el que vuelva a bailar Marejada marejada..?. No lo sé, pero si lo hago, lo voy a hacer ataviada con mi jersey nuevo.

RUN Violeta RUN

Hace un montón de años, en una de esas tardes de cafés y lamentos, mi amiga Malena, me dijo: Líbrenos el Universo de hombres cobardes.

Aquella frase se convirtió en el lema de nuestros encuentros, como nuestro propio Winter is coming.

Aquel lema me alineaba con mi deseo de querer hombres valientes, que lo fuera yo era otro cantar. Un árbol no da frutos en una sola primavera, y fue mucho más tarde cuando me dí cuenta de que la que tenía que ser valiente era yo, para llegado el hombre cobarde, calzarme las zapatillas y RUN, Violeta, RUN.

Desde entonces, he intentado integrar la valentía en mi personalidad, aunque no siempre es fácil. En algún libro de los muchos que he leído sobre el coaching, decía: divide tu objetivo mayor en pequeños objetivos, de forma que sean alcanzables fácilmente.

Y en una de esas formas extrañas en las que une y razona mi cerebelo, me he dicho: ¿calcetines en verano? Eso es de valientes, seguro.

Sigo con la idea de tejer un par de calcetines al mes, más por la urgencia de ir usando las lanas acumuladas en los altos de los armarios, que por la necesidad de tener calcetines. Me preguntaron esta semana que cuantos tenía, y la verdad es que no tengo ni idea, igual es el momento de hacer recuento.

Durante el mes de junio con la locura del inicio del verano tejí bastante poco. Y el par que me tocaba en ese mes, lo he tejido este. Un par de medias clásicas, perfectas para tejerlas mientras MiMariposita perfeccionaba su técnica de natación.

Para los del mes de julio estoy usando una lana que teñí con koolaid hace un montón de tiempo, y este patrón. Definitivamente no me termina de enganchar empezarlos por la puntera.

Otra cosa de valiente que he hecho esta semana es encender el horno, y hornear un queque de limón. Me encantan estas recetas calculadas para familias monoparentales que no quieren estar comiendo queque una semana. Esta receta va directa a la libreta.

Y ya el remate de la valentía, es tener la agenda en blanco. No tener listas de cosas que hacer, no ir de una cosa a otra con el bolígrafo en la mano, poniendo Check en todo lo que hago. Fluyo.. creo que no he hecho nada tan valiente este año como esto. Y con todo este tiempo de fluir sigo leyendo, mucho, más de lo que nunca pensé que podía leer.

Esta semana he leído este libro, y me he encontrado con este párrafo. El triángulo dramático. Hay que ser valiente para detectarlo, y sobre todo salir corriendo, porque de ser valiente, nunca te vas a arrepentir.

A veces el signo de mayor valentía es correr. RUN Violeta RUN.

 

 

Bebés de distintas especies

Esta semana me la he pasado dando vueltas en distintas oficinas, intentando arreglar documentos varios, de esos que voy relegando al montoncito de “cuando tenga tiempo”. Pues el momento ha llegado, y yo ya no tengo excusa para seguir alargando el trámite. No me ha quedado otra que coger el toro por los cuernos, y hacer cola. Y mientras tanto Mercurio Retrógrado.

Me he tomado la semana como un curso acelerado de paciencia. Porque las vueltas que he tenido que dar, y las contestaciones que me han dado, se merecieron en más de una ocasión, incluso, una galleta con la mano abierta. Una galleta de esas de “pam” y te borro la cara.

Pero no, yo soy una mujer pacífica, y pequeña. No olvidemos este dato que es bien importante, porque igual si midiera 20 o 30 centímetros más, sí que me ponía farruca, y ofrecía galletas.

Así que me he mirado mucho los pies, he sonreído todo lo que he podido, y a esta hora del viernes, mi montoncito de pendientes está libre.

Para ir desprendiéndome de todo ese clima hostil que circunda el ambiente, me he puesto a tejer como loca. Hay unos bebés en camino, que bien merecen un pelele y una capota.

El pelele es sencillo, fácil, y muy ligero de hacer. Yo lo he variado sacando los tiros desde la parte de atrás, en lugar de tejerlos aparte y luego coserlo. Ya sabes que yo lo de coser tejido, si me lo puedo ahorrar, no lo pienso. Están los dos tejidos en merino baby, y listos ya para que llegue el fresco que ahora no queremos producir ninguna lipotimia en los pequeños.

El patrón de la capota, es otro patrón de satisfacción inmediata. Es un diseño de mi amiga Siona, y queda fina y resultona a partes iguales. También aquí eliminé lo poco de coser que había, y las tiras para unirlas, las hice remontando tres puntos y tejiendo un icord.

Ambos conjuntos han partido a sus respectivas casas. Mientras tejía, y estando ya en verano, me fue imposible no rememorar el verano del 2011 cuando yo tejía este mismo tipo de patrones, pero para mí. He recordado mucho durante estos días mi embarazo, y todos los sentimientos que me embargaron durante esos meses.

Ahora los sentimientos son otros, y los miedos o preocupaciones también. Hay días en los que parece que me están examinando otra vez, de integrales dobles. No tengo idea de que hacer, dudo constantemente de las decisiones que tomo, o incluso me quedo en blanco en determinadas situaciones.

Estos días, y después de haber pasado por la librería de mi pueblo, me he puesto a leer el libro de PatriRamírez. Como cuando estudiaba, me preparo un té, y busco mi material de estudio. Ciertamente el libro es material de estudio y obra de consulta. Tiene un montón de juegos, y de explicaciones que ayudan muchísimo. Estoy muy contenta de haber encontrado a esta mujer por las redes sociales.

Echo mucho de menos a mi bebé, pero disfruto enormemente de las salidas, las charlas y la compañía de la niña que es hoy.

Sigo teniendo esa necesidad de cuidar, tal vez por eso, estoy llenando mi casa de plantas. Hace unos días descubrí una cuenta en Instagram que me ha puesto en modo plant lover total. Con esto removiéndome los pies, salgo corriendo al centro de jardinería de aquí, y me voy directa a la mesa de las desahuciadas. Esta semana en esa misma mesa he encontrado estas dos pileas. No daba crédito. Después de verlas tanto en la red, las tenía aquí tan cerca.

Las he cogido las dos y me las he traído a casa. Necesitan atención continua, y mucho mimo. Me han parecido perfectas para satisfacer esa necesidad de mamá gallina que me ha brotado de pronto.

Un trimestre de calcetines

 


Este año se cumplen 15 años desde que escribo por aquí. Creo que el blog es la relación más larga que he tenido en mi vida. Me pone contenta ver que aunque la periodicidad no ha sido muy regular, la constancia sí que ha estado ahí. Ha habido algún mes que no he publicado, pero no ha pasado un año entero sin publicar.

Cuando abrí el blog, lo hice por ahorrarme la terapia, sinceramente. Hoy, después de invertir gran parte de mis ahorros y mi tiempo en terapia, sigue conservando su esencia terapéutica.

Me voy acercando al momento de tomarme unas vacaciones laborales, y he pensado (necesitado) poner en orden a qué me voy a dedicar. Porque claro, después de casi cinco años sin tener vacaciones de verdad, seguidas, y sin que nadie llame al teléfono, me inunda un sentimiento de nerviosismo y emoción a partes iguales.

Así las cosas, pensé en el blog, y en volver a implicarme un poco más. Después de valorar y remirar como se acumulan las pelusas por los rincones, tomé la decisión de buscar ayuda, y gracias a la recomendación de mi amiga Siona, me puse en contacto con Livire, y qué maravilla amigas.

Me ha dejado la casa brillante, lustrosa y llena de luz. Todavía tengo que seguir vistiéndola, pero de momento ha sido una mudanza estupenda. Me ha servido para perder el miedo, para pedir ayuda, y para afrontar las mudanzas que vienen, con optimismo.

La mudanza, como digo, ha sido relativamente sencilla, teniendo que lidiar con algunos problemas que me he encontrado por el camino, como personas que son rápidas como el correcaminos y poco honestas, la verdad, y registran el nombre que llevas usando 15 años, como digo. Para hacer algo muy parecido a lo que hago. No sé, 27 letras tiene el abecedario, imagina las combinaciones posibles.. palabras infinitas. Pero no, más rápido y fácil, copiar. No tengo nada en contra de que cojas inspiración, todo está inventado, pero deberíamos tener la necesidad de poner nuestra impronta en lo que hacemos. Que lo que hagamos tenga un poco de nosotras, nuestra esencia. Ver algo, que te guste (que entiendo que te gusta, ya que lo coges tal como está), y añadirle el “blog” y registrarlo.. pues no sé, mucho de ti no tiene. Yo invito a que se pruebe a darle una vueltita a las cosas que vemos, a ponerle de nosotros, a identificarnos con lo que pensamos o publicamos.

Solventados estos problemillas, o cosillas para entretenernos, que diría MiGurú, aquí ando, llenando de letras mi nuevo lugar.

Para inaugurarlo, voy a hacer resumen de los calcetines que he tejido este año.

Los que pasan por aquí de manera habitual, me reconocen mi tendencia a las listas, y a los propósitos. Cada año escribo mis propósitos de año nuevo, que cada año varían, pero hay dos cosas que se mantienen de año a año. En algunos lo he conseguido, en otros me he quedado a medias. Este año estaban ahí también, uno es leer un libro a la semana (este año voy retrasada, pero no voy mal), y el segundo: tejer un par de calcetines al mes.

En este año, voy cumpliendo con este objetivo sin ningún problema. Desde hace tiempo me tejo medias en lugar de calcetines, porque teniendo un número 36 de pie, los ovillos de 100gr me dan justo para llevar los calcetines hasta las rodillas, y convertirlos en medias. Cuando los hacía a media pierna, terminaba con un tercio de ovillo por ahí saltando. El objetivo de este propósito, amén de tener estupendos calcetines, es ir reduciendo el stash, así que hacer medias cumplen a la perfección con ambos objetivos.

En orden, las fotos muestran de enero a abril, los que he tejido este año. Los primeros con calcetines para mi cuñada, que creo que era la única de la familia que me quedaba por abrigarle los pies. Patrón básico desde la pierna a la puntera. Los segundos están tejidos con dos lanas, la rosa está teñida en casa con koolaid, cuando MiMariposita apenas tenía unos meses, me gustó muchísimo tejer este patrón, que modifiqué a mi gusto para que le diera un poco más de continuidad al calado, que me parecía que en el patrón original quedaba como un poco parche. Se utiliza una técnica curiosa, que me ha merecido la pena aprender. Los terceros son de esos de piloto automático, casi sin complicación y con un resultado muy apañado. Y los cuartos, tienen una construcción totalmente distinta a lo que suelo hacer. Hacía muchísimo que tenía este patrón en la mira, y tengo que decir que ha sido un poco dolor de cabeza. Es el típico patrón que te saca del piloto automático y por ello te tiene tensa todo el camino. Pese a esos detalles, tengo que decir que es un calcetín super cómodo, que la forma que tiene de recoger el talón hace que se te adapte al pie perfectamente.

Los de mayo, ya los tengo en las agujas, aunque van a tener que esperar un poco, porque en mente y entre manos, tengo, también, otras cosas.