Desde las seis de la mañana ando dando vueltas en la cama. Sé que estos últimos días que faltan para la BigOpening van a ser de infarto, y estoy haciéndome un trabajo de recuperación personal para que el estrés no haga casa en mi, y empiece a abrirme sucursales en mis necesidades básicas, esto es: comer, dormir, reir, tejer.. Si dejo que me invada, todo se convertirá en un sufrimiento, y me niego a que esto pase.
Autor: BrujaSinEscoba
Recuperando genes y tiempo
Elaborando el perfecto kit
Llega a mis manos, porque a ella le apetecía un kit perfectamente preparado y confeccionado para adornar mi cuello en los próximos días que haya frío, que con este tiempo (que de paso he de decir que me encanta) es posible que lo use a riesgo de sufrir una lipotimia del calor.

El confeccionado del mismo es fácil, hacer un vuelto en cada extremo de la tela, hacia el revés. Poner derecho con derecho doblándola por la mitad, y coser.
Por si sirviera de algo, he de decir que tengo los deseos, las necesidades, las ganas, y casi casi las instrucciones de uso, lo único que no tengo es la capacidad de hacerlo materia, todo es tan fácil cómo lo siento? o todo es absolutamente tan complicado que de tanto es imposible?
No sé, yo sólo quiero un kit.
Libro 30 (2010): Maldito karma
“… Volví a nacer como lombriz en Irlanda. Allí me retorcí, día sí, día también, sobre la tierra húmeda y supe qué quería decir ser hermafrodita. (Por ejemplo, no hay conflictos entre los sexos, con lo cual la vida resulta mucho más fácil).
También supe qué significaba partirse cuando un cortacésped te pasa por encima.
Pero, por encima de todo, supe qué significa sentirse completamente impotente. No podía alejar a Nina y deseaba con fervor que Alex la desterrara de su vida.
Sin embargo, no podía contar con que sucediera esto. Me controlé y me dispuse a acumular realmente buen karma. Mi única esperanza era volver a nacer algún día cerca de Postdam. Así es que acumulé buen karma enseñando a las lombrices a retorcerse para apartarse del camino de los cortacéspedes….”
Yo sí sé dónde voy a echar raíces
Ya las eché en la aldea.
Dejé el arado y el cuchillo grande,
las cuatro fanegadas de la vieja…
– La hostelería es buena, me dijeron.
Y cogí la bandeja.-
Si señor, no señor,
servida está la mesa…
Yo por vivir entre los míos
hago lo que sea.
Pero no importa, me quedé plantado.
Aquí nací, de aquí nadie me echa.
(Hasta que el otro día lo he sabido,
y he hecho de nuevo la maleta.)
He sabido que pronto van a venir de afuera
técnicos de alambrar los horizontes,
de encadenar la arena,
de hacer nidos de muerte en nuestras fincas,
de emponzoñar el aire y la marea,
de cambiar nuestros timples por tambores,
las isas por arengas,
las palabras de amor por ultimátums,
por tumbas las acequias
Voy a volver la espalda al forastero
que vendrá con sus máquinas de guerra
para ensuciar de herrumbre las auroras,
de miedo las conciencias…
Pensándolo mejor, voy a sacarde la vieja maleta
el libro, la escudilla, la camisa,
Ellos, ellos,que cojan ellos la maleta.
Los invasores de la paz canaria
que cojan la maleta.
Los que venden la tierra que no es suya
que cojan la maleta.
Los que ponen la muerte en el futuro
que cojan la maleta¡
Que cojan la maleta,
que cojan para siempre la maleta!
…
Tree of Life Birth Sampler
He contado muchísimas veces lo que me entusiasma empezar un proyecto. Tengo un momento tejeril apático. Tengo en las agujas una bufanda que ha ido avanzando a trompicones, simplemente no termino de sintonizar con el patrón y eso me incapacita para darle el empujón que necesita y darle matarile.
Para buscar motivación, me he cobijado en un patrón de punto de cruz, que tengo desde principios de año. La revista es de mi amiga alemana, que no tengo vergüenza tampoco es un secreto, porque a estas alturas de película, ya tenía que haberle devuelto la revista de marras, pero así estamos, entre el desastre y la mala memoria, sigue en mis manos.
Este fin de semana, celebrando la fecha, y el nombre del patrón, he pensado, que lo mejor sería hacérmelo con mis propias iniciales. Y con esa excusa tan ridícula, me he puesto a hacer cruces.

Me gusta el patrón, y me gustan mucho los colores elegidos. Lo que creo que no va a hacerme la misma gracia es intentar cuadrar mis iniciales, pero bueno, ya veremos como encaro el problema en ese momento.
Ahora no puedo pensar en otra cosa que en hacer la maleta, en la vuelta que me voy a dar con Troylo, y el baño que me voy a dar en MiNorte, aunque muera de hipotermia después. Tengo dentro el calor de un beso, y el abrigo de un abrazo, difícil será que me baje demasiado la temperatura.
Colorada y bajito
No estaba en la lista (II)
El año pasado ya fui premiada con un aparatito que no estaba en mi lista de deseos, y que ha sido uno de los mejores regalos que me han hecho, de ello, dan buena cuenta los comensales que se han sentado a mi mesa, o los destinatarios de tuppers varios que han degustado lo que sale de allí.Este año y cumpliendo los mismos requisitos (una semana antes y sin pedirlo), mi posesión de electrodomésticos ha vuelto a incrementarse. Se trata de una “C” gigante que me surte de la sustancia (en cantidad y sabor) necesaria por las mañanas para poder ser medio persona.
El café es espectacular, y lo que más me gusta, es que además de hacer juego en mi cocina, puedo preparar chocolates, capuccinos, y lattes machiatos…
No tengo que pedir las cápsulas a ningún sitio, porque los señores de Mercamoma me las suministran previo pago.

día a día paso a pasocafé a café…
Mientras no me falte tu beso en las mañanasy un café….todo estará bien
Libro 29 (2010): La sombra alargada del amor
Haciendo pan, sin tortas y con Gastelo

Hace una semana, MiAmigaAlemana nos hizo el gran descubrimiento.
Yo podría venir y contar el largo, tedioso, y trabajoso proceso de hacer un pan casero, y que encima salga bien, rico, apetitoso y nutritivo, pero mejor les hago el cuento corto, y explico el gran descubrimiento.
Existe en un super-alemán, un preparado harinoso, para hacer diversos panes, integral, normal, y hasta con semillas.
El preparado contiene todo, la harina, la levadura, las semillas.. Solo hay que medir la cantidad de agua que debe añadirse y dedicarse a la vida contemplativa, esto es tomar las agujas con deseo con Gastelo de fondo, durante al menos las dos horas que necesita el proceso. El único requisito importante, es tener una panificadora.
La combinación entre este feo electrodoméstico y el preparado harinoso, da como resultado un pan estupendo.
Dividí el contenido del paquete en dos, y le añadí la cantidad proporcional de agua. Lo metí directamente en el recipiente de la panificadora. Elegí el proceso de panificación (existe este vocablo?) normal.
El resultado es un pan esponjoso, de color oscuro, porque la harina es integral, con las semillas repartiditas, y de un sabor estupendo.
Como digo el descubrimiento ha sido total, no hay comparación con la satisfacción de comer un pan hecho por tí mismo, aunque no hayas tenido que poner en juego tus dotes panaderas hallando la fórmula mágica de un pan perfecto, no por ello tiene menos valor.
Los desayunos con este pan, empiezan a ser otra cosa.
Me parece que a este paso, el deseo número 5 de mi lista, no va a ser tan difícil de conseguir.




