La simple existencia de un número complejo

Dice la Wikipedia, que los números complejos son la herramienta de trabajo del álgebra ordinaria, llamada álgebra de los números complejos, así como de ramas de las matemáticas puras y aplicadas como variable compleja, aerodinámica y electromagnetismo entre otras de gran importancia; y que el término número complejo describe la suma de un número real y un número imaginario (que es un múltiplo real de la unidad imaginaria, que se indica con la letra i). Los números complejos se utilizan en todos los campos de las matemáticas, en muchos de la física (y notoriamente en la mecánica cuántica) y en ingeniería, especialmente en la electrónica y las telecomunicaciones, por su utilidad para representar las ondas electromagnéticas y la corriente eléctrica.
Resumiendo, un número complejo es una herramienta, y es la suma de algo real y algo imaginario.
Seis especialistas… y ninguno ha sabido explicármelo tan claro.
Tan simple, mi existencia, tan simple como la de un número complejo.

Lo que no se aprecia, pero está

Esta mañana he decidido que no me iba a estresar, que no iba a salir corriendo como cada mañana al sonar la alarma del telf, y que no iba a llegar al coche como si estuviera huyendo del infierno.
Me lo he tomado con calma, que ya bastante prisa se ha dado Diciembre para llegar aquí. ¿Cómo lo ha hecho?. Tengo la sensación de que fue ayer cuando estaba haciendo la maleta para irme al País de la Magia.. y ya va a hacer un año.
Llegó Diciembre y a mí no me dio tiempo ni a comprar un Advent Calendar, y este año no tengo chocolates.
Vuelvo a esta mañana, que mi asociación de ideas, una vez más, va por libre.
Esta mañana, me he colocado una flor en el pelo, que no se aprecia, pero está ahí.
Yo la siento, y aunque no la mire, la veo. De pronto me he dado cuenta de la cantidad de cosas que a simple vista no se aprecian, pero se sabe que están…

como mis ganas, tus miedos…
la ilusión, la tristeza…

el abrigo de tus brazos,
después de una noche de rayos..
…la seguridad de tu ausencia

De las veces que he deseado ser un Epsilon

– Hacen 5 años del Delta y vuelvo a vivirlo de la misma manera. Conté más de 254 relámpagos, que me redujeron de tamaño, en medio de una cama que se convirtió en gigante, y que me hicieron anhelar eso que no tengo, eso que necesito, y eso de lo que estoy casi segura de que no llegará.
La resignación nunca ha sido mi fuerte, y la frustración va ganando espacio.
– El tema aparcamiento combinado con obras, se convierte en un tema espinoso que me produce enfado y desanimo. El no encontrar un salvavidas en este asfalto roto, me provoca tristeza, y un poquito de frustración más.
– Que venga el puente, que lo tenga hipotecado, que esté pagando cuotas de algo que yo no he decidido tener o comprar o adquirir, sigue aumentando el nivel de frustración.

Necesitaría, una vez más esa trinchera, esa donde sueño que me escondo, donde no tengo que responder, donde no tengo que trabajar, donde un abrazo es suficiente para que todo pase.
Quisiera ser invisible, pasar desapercibida, y hacer realidad el sueño que se repite desde hace una semana: tirarme al agua de MiNorte, sumergirme en su transparencia, llenar mis poros de su sal, y no sentirme frustrada, ni desvalida, ni desesperanzada, ni tampoco hipotecada.
Hoy me sería suficiente convertirme en el Epsilon que siempre he sentido ser.

son tan largas estas calles

tiempo hace que siembro
lo que un día recogí
hago surcos en la vida
que yo no elegí
convertido al hedonismo
de morir para vivir
he encontrado la razón de ser tan leve
cada abrazo que no doy
lleva escrito tu silencio
cada paso me recuerda
un pesado mes de enero
que el camino sin tu mano
es tan largo y tan estrecho
tengo torpe la memoria
tengo frescos los momentos
de oxidar las cicatrices
con el frío del invierno
visitar lugares santos
del delirio y del deseo
me arrodillo en cualquier verbo
ardo en brazos del destierro de tu voz
columpliándome en secreto
para que me crezcan alas
deshacerme piel con cuerpo
pechos en mi mano cálida
he soñado que estoy muerto
deseando despertarme con tu olor
convertido al hedonismo
de morir para vivir
he encontrado la razón de ser ten breve
dominando la impaciencia de salir de esta condena
voy pisando bajos fondos
mi escenario las aceras
estas calles son tan largas sin tu mano
son tan largas estas calles si tu mano
oxidar las cicatrices
con el frío del invierno
visitar lugares santos del delirio y del deseo
ardo en brazos del destierro de tu voz
columpliándome en secreto
para que me crezcan alas
deshacerme piel con cuerpo
pechos en mi mano cálida
he soñado que estoy muerto
deseando despertarme con tu olor

Mejor hablemos de la imprescindible superficialidad

Ante tal descontrol testosterónico en este estrés tan mal llevado por determinados personajes de mi círculo laboral, me entretengo haciendo una lista de los mimos que me voy a auto-proporcionar el jueves por la tarde, para la BigOpening y estar estupenda, mimada y resplandeciente.
Semejantes cuidados vienen siempre ayudados por mis básicos del gran mundo de la cosmética.
Pongo en antecedentes que soy una completa adicta a cualquier potingue cremoso y que huela bien. De un tiempo a esta parte, estoy completamente abducida por las mantecas para el cuerpo, que por supuesto requieren post aparte.
Soy bastante metódica, y mi rutina desde hace años, es siempre la misma.
En la cara crema hidratante día y noche (ya sé que ante mi edad, debería cambiar la hidratante por la nutritiva, en la noche, pero eso sería asumir la aplastante realidad, y lo siento, aún no estoy lista); y contorno de ojos, también dos veces al día.

Y para el cuerpo tengo una mini-selección, que depende del momento psicológico, del tiempo y de las ganas que tenga para dedicarme a la labor de hidratarme.
Y con esto, tiempo y ganas, me mimo cada día, por fuera… que para dentro tengo otras caricias.

Las sorpresas nunca se acaban

Tengo que reconocer
que has hecho un trabajo fino
y ahora parece que soy yo
la que se ha hecho un lío.

No duele que se acabe, duele que ..
te echo de menos, amigo.
Ahora hablaras de mí
como lo hacías de ellas conmigo.

Me equivoqué contigo,
me equivoque contigo .. contigo ..
a mí que me gustaban tus principios.
Me equivoqué contigo .. contigo ..
a mí que me gustabas.

¿Quién va a ponerme ahora, quién
en la furgo los discos:
Neil Young, Lamontagne? ..
la carretera no será lo mismo.

Me equivoqué contigo,
me equivoque contigo .. contigo ..
a mí que me gustaban tus principios.
Me equivoqué contigo .. contigo ..
a mí que me gustabas ..
a mí que me gustabas ..
a mí que me gustabas ..
a mí que me gustabas.