Echo de menos ser una Dragon Girl

 

Madre mía la luna llena. Menos mal que ha ido pasando, porque otros dos días a este nivel de intensidad y termino medicada, en serio te lo digo. Yo no sé si a ti te afecta tanto como a mi, que yo estoy descubriendo lo que hace conmigo de poco para acá. Mía ha tenido la culpa. De tanto escucharla voy llevando un registro de lunas y de mis estados de ánimo, y con esta información ya puedo hacer un informe.

La luna llena me pone intensita. Quiero hacer todo, y quiero hacerlo rápido, y además no encuentro límites a seguir añadiendo tareas a la lista.

Así que evalúa el cocktail: septiembre, luna llena, y amenaza de confinamiento constante. El resultado es como una bomba racimo. La reforma esa que tanto he hecho en mi cabeza ya tiene fecha de inicio, para lo cual hay que mover un buen montón de enseres, y que finalmente se coronará todo con la mudanza. ¿Y por qué hacerlo despacito si una puede agobiarse intentando hacerlo todo en 15 días?

¿Quién da más?

Resumen, estoy baldada de mover bolsas y muebles. Y la fiesta esta no ha hecho más que empezar. Así me tiene la luna. Y ahora que ya no hay luna llena, y la energía empieza a bajar, me encuentro metida en un fregao simpático, que ya no tiene vuelta atrás.

Tengo un amigo que siempre me decía: burro cargado, busca vereda. Y pues eso. Esta burra va a buscar el camino de seguir. De encontrar buenas pinturas, y muchas cajas, y con otra luna más y un poco de retención de esta pandemia, me veo mudada en poco más de mes y medio.

Mientras tanto, echo de menos mucho una cosa. No me di cuenta hasta ayer, que transportando un espejo me vi reflejada en él. Morena y lustrosa, pero con unos labios tremendamente pálidos. Echo de menos ser una Dragon Girl, y coger mi lápiz de Nars y ponerme mi boca bien roja antes de salir a la calle.

Ahora que no nos quitamos la mascarilla para casi nada, una no puede ponerse el rouge, si no quiere terminar luego como Lolita Pluma.

Otra cosa que no te perdono, Corona.

Hoy, que me voy a dar un descanso, he terminado de desayunar, me he lavado los dientes, y como no pienso salir de casa para nada, me he puesto bien de rojo. Me faltan muchas cosas de mi vida de antes, pero esto de mirarme y verme con mis labios bien maquillados, esto te lo voy a pelear.

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