Bebés de distintas especies

Esta semana me la he pasado dando vueltas en distintas oficinas, intentando arreglar documentos varios, de esos que voy relegando al montoncito de “cuando tenga tiempo”. Pues el momento ha llegado, y yo ya no tengo excusa para seguir alargando el trámite. No me ha quedado otra que coger el toro por los cuernos, y hacer cola. Y mientras tanto Mercurio Retrógrado.

Me he tomado la semana como un curso acelerado de paciencia. Porque las vueltas que he tenido que dar, y las contestaciones que me han dado, se merecieron en más de una ocasión, incluso, una galleta con la mano abierta. Una galleta de esas de “pam” y te borro la cara.

Pero no, yo soy una mujer pacífica, y pequeña. No olvidemos este dato que es bien importante, porque igual si midiera 20 o 30 centímetros más, sí que me ponía farruca, y ofrecía galletas.

Así que me he mirado mucho los pies, he sonreído todo lo que he podido, y a esta hora del viernes, mi montoncito de pendientes está libre.

Para ir desprendiéndome de todo ese clima hostil que circunda el ambiente, me he puesto a tejer como loca. Hay unos bebés en camino, que bien merecen un pelele y una capota.

El pelele es sencillo, fácil, y muy ligero de hacer. Yo lo he variado sacando los tiros desde la parte de atrás, en lugar de tejerlos aparte y luego coserlo. Ya sabes que yo lo de coser tejido, si me lo puedo ahorrar, no lo pienso. Están los dos tejidos en merino baby, y listos ya para que llegue el fresco que ahora no queremos producir ninguna lipotimia en los pequeños.

El patrón de la capota, es otro patrón de satisfacción inmediata. Es un diseño de mi amiga Siona, y queda fina y resultona a partes iguales. También aquí eliminé lo poco de coser que había, y las tiras para unirlas, las hice remontando tres puntos y tejiendo un icord.

Ambos conjuntos han partido a sus respectivas casas. Mientras tejía, y estando ya en verano, me fue imposible no rememorar el verano del 2011 cuando yo tejía este mismo tipo de patrones, pero para mí. He recordado mucho durante estos días mi embarazo, y todos los sentimientos que me embargaron durante esos meses.

Ahora los sentimientos son otros, y los miedos o preocupaciones también. Hay días en los que parece que me están examinando otra vez, de integrales dobles. No tengo idea de que hacer, dudo constantemente de las decisiones que tomo, o incluso me quedo en blanco en determinadas situaciones.

Estos días, y después de haber pasado por la librería de mi pueblo, me he puesto a leer el libro de PatriRamírez. Como cuando estudiaba, me preparo un té, y busco mi material de estudio. Ciertamente el libro es material de estudio y obra de consulta. Tiene un montón de juegos, y de explicaciones que ayudan muchísimo. Estoy muy contenta de haber encontrado a esta mujer por las redes sociales.

Echo mucho de menos a mi bebé, pero disfruto enormemente de las salidas, las charlas y la compañía de la niña que es hoy.

Sigo teniendo esa necesidad de cuidar, tal vez por eso, estoy llenando mi casa de plantas. Hace unos días descubrí una cuenta en Instagram que me ha puesto en modo plant lover total. Con esto removiéndome los pies, salgo corriendo al centro de jardinería de aquí, y me voy directa a la mesa de las desahuciadas. Esta semana en esa misma mesa he encontrado estas dos pileas. No daba crédito. Después de verlas tanto en la red, las tenía aquí tan cerca.

Las he cogido las dos y me las he traído a casa. Necesitan atención continua, y mucho mimo. Me han parecido perfectas para satisfacer esa necesidad de mamá gallina que me ha brotado de pronto.

2 opiniones en “Bebés de distintas especies”

  1. Preciosos esos conjuntos de bebé. A mi también me pasa que me pongo en modo mama gallina cuando tejo pequeño. Aunque este julio estoy en el bando opuesto. Tengo a A. de una mala luna! Mi astrologa dice que es mercurio retrogado. Y que ya se acaba? Ojala.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *