Un trimestre de calcetines

 


Este año se cumplen 15 años desde que escribo por aquí. Creo que el blog es la relación más larga que he tenido en mi vida. Me pone contenta ver que aunque la periodicidad no ha sido muy regular, la constancia sí que ha estado ahí. Ha habido algún mes que no he publicado, pero no ha pasado un año entero sin publicar.

Cuando abrí el blog, lo hice por ahorrarme la terapia, sinceramente. Hoy, después de invertir gran parte de mis ahorros y mi tiempo en terapia, sigue conservando su esencia terapéutica.

Me voy acercando al momento de tomarme unas vacaciones laborales, y he pensado (necesitado) poner en orden a qué me voy a dedicar. Porque claro, después de casi cinco años sin tener vacaciones de verdad, seguidas, y sin que nadie llame al teléfono, me inunda un sentimiento de nerviosismo y emoción a partes iguales.

Así las cosas, pensé en el blog, y en volver a implicarme un poco más. Después de valorar y remirar como se acumulan las pelusas por los rincones, tomé la decisión de buscar ayuda, y gracias a la recomendación de mi amiga Siona, me puse en contacto con Livire, y qué maravilla amigas.

Me ha dejado la casa brillante, lustrosa y llena de luz. Todavía tengo que seguir vistiéndola, pero de momento ha sido una mudanza estupenda. Me ha servido para perder el miedo, para pedir ayuda, y para afrontar las mudanzas que vienen, con optimismo.

La mudanza, como digo, ha sido relativamente sencilla, teniendo que lidiar con algunos problemas que me he encontrado por el camino, como personas que son rápidas como el correcaminos y poco honestas, la verdad, y registran el nombre que llevas usando 15 años, como digo. Para hacer algo muy parecido a lo que hago. No sé, 27 letras tiene el abecedario, imagina las combinaciones posibles.. palabras infinitas. Pero no, más rápido y fácil, copiar. No tengo nada en contra de que cojas inspiración, todo está inventado, pero deberíamos tener la necesidad de poner nuestra impronta en lo que hacemos. Que lo que hagamos tenga un poco de nosotras, nuestra esencia. Ver algo, que te guste (que entiendo que te gusta, ya que lo coges tal como está), y añadirle el “blog” y registrarlo.. pues no sé, mucho de ti no tiene. Yo invito a que se pruebe a darle una vueltita a las cosas que vemos, a ponerle de nosotros, a identificarnos con lo que pensamos o publicamos.

Solventados estos problemillas, o cosillas para entretenernos, que diría MiGurú, aquí ando, llenando de letras mi nuevo lugar.

Para inaugurarlo, voy a hacer resumen de los calcetines que he tejido este año.

Los que pasan por aquí de manera habitual, me reconocen mi tendencia a las listas, y a los propósitos. Cada año escribo mis propósitos de año nuevo, que cada año varían, pero hay dos cosas que se mantienen de año a año. En algunos lo he conseguido, en otros me he quedado a medias. Este año estaban ahí también, uno es leer un libro a la semana (este año voy retrasada, pero no voy mal), y el segundo: tejer un par de calcetines al mes.

En este año, voy cumpliendo con este objetivo sin ningún problema. Desde hace tiempo me tejo medias en lugar de calcetines, porque teniendo un número 36 de pie, los ovillos de 100gr me dan justo para llevar los calcetines hasta las rodillas, y convertirlos en medias. Cuando los hacía a media pierna, terminaba con un tercio de ovillo por ahí saltando. El objetivo de este propósito, amén de tener estupendos calcetines, es ir reduciendo el stash, así que hacer medias cumplen a la perfección con ambos objetivos.

En orden, las fotos muestran de enero a abril, los que he tejido este año. Los primeros con calcetines para mi cuñada, que creo que era la única de la familia que me quedaba por abrigarle los pies. Patrón básico desde la pierna a la puntera. Los segundos están tejidos con dos lanas, la rosa está teñida en casa con koolaid, cuando MiMariposita apenas tenía unos meses, me gustó muchísimo tejer este patrón, que modifiqué a mi gusto para que le diera un poco más de continuidad al calado, que me parecía que en el patrón original quedaba como un poco parche. Se utiliza una técnica curiosa, que me ha merecido la pena aprender. Los terceros son de esos de piloto automático, casi sin complicación y con un resultado muy apañado. Y los cuartos, tienen una construcción totalmente distinta a lo que suelo hacer. Hacía muchísimo que tenía este patrón en la mira, y tengo que decir que ha sido un poco dolor de cabeza. Es el típico patrón que te saca del piloto automático y por ello te tiene tensa todo el camino. Pese a esos detalles, tengo que decir que es un calcetín super cómodo, que la forma que tiene de recoger el talón hace que se te adapte al pie perfectamente.

Los de mayo, ya los tengo en las agujas, aunque van a tener que esperar un poco, porque en mente y entre manos, tengo, también, otras cosas.

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