Autor: BrujaSinEscoba
Vente.. me volvió a decir el infierno
Vente – Carlos Chaouen… y yo..fui… con 143 puñaladas en sesión aleatoria en el ipod…parezco un colador
Crónica de un adiós
La primera vez que nos vimos ellos estaban en dos dimensiones, en un catálogo en color, de esos que me llegaban por correo a mi domicilio de Gran Canaria. En ese tiempo, solo había una tienda de esta franquicia, que sigue existiendo, en la conocida calle de Mesa y López. Esperé pacientemente a que la tienda los recibiera, y cuando llegaron, corroboré que el flechazo que había sentido a primera vista, era de verdad y muy intenso. Casi salí de la tienda con ellos puestos.Transparente y sin inspiración
Dice Benedetti, que los pensamientos son opacos, y los sentimientos transparentes, pero que entre medio hay una valla sutil que son los seres humanos. (Vivir adrede, delicioso)
Me pregunto también, si será esta misma opacidad la que me tiene anulada la inspiración, y también un poco las ganas.. Abro mi armario, y vagueo por las telas, y todos esos proyectos que están muy bien apilados en zipbags, esperando ser tocados con la varita mágica que lleva la inspiración y las ganas, para dejar de ser proyectos inacabados y convertirse en un quilt, un wallhanging o simplemente un cojincito.. pero nada, la varita está estropeada, porque nada consigue ponerme en marcha con las telas. Tengo esta LoneStar hace demasiado tiempo sin terminar, le falta el borde, y no tengo idea de qué ponerle para que no quede demasiado sosa, porque se está afianzando la idea de seguir poniendo tiras de tela del background.. y esto es un camino seguro hacia la sosez más absoluta, así que tendré que inspirarme de alguna manera, porque también me estoy aburriendo del quilt que está sobre mi cama, y comprar otra funda nórdica no es una opción.Iba a escribir
Iba a escribir que he pasado un fin de semana estupendo, sin demasiados sobresaltos, lleno de cosas normales, como mucha playa, mucha arena, millones de letras en libros que he disfrutado, hilos entrecruzados que forman dibujos que en algún momento voy a colgar en la pared de mi cocina.
Cosas normales como una tarde noche de costura compartida y llena de charla.
Cosas normales como un almuerzo en buenísima compañía, con un colega de profesión, una colega de akelarre, y una colega de locura por la lana.
Cosas normales como una travesía en barco, corta pero estupenda, con el mejor patrón del mundo..
Iba a escribir todo eso, y decir que tal vez la perfección existe en estas pequeñísimas cosas, pero acabo de encender la tele, y veo a Dani Martín en el documental de cuatro, y entonces me paralizo, y me quedo sin palabras, y las mariposas que llevo en el cuerpo casi vuelan, y es que me gusta esa chulería que tiene, y esa pinta de macarra.. ¿¿será que va siendo la hora de ir levantando el muro??
Imágenes del miércoles
Metida en la cocina con la inspiración de memoria, cebolla caramelizada para acompañar la semana
Aderezando la tarde con infusión de amaretto, sin teina, solo frutas y aroma.
Terminado ya el SAL-Cervetó, que comenzó hace unos meses.
Y el resultado gráfico de mi último viaje al infierno, ahora ya colgado, y que me recuerda a cada mirada dónde estuve, y que ya no quiero volver.La política y sus corruptores
Desde hace días, en todas las esquinas de este pueblo-isla, no se habla de otra cosa. Que si movida en La Oliva, que si los del PP dejan a CC y se van con el PSOE, que si a unos los expulsan del partido, y otros que no lo aceptan.. en resumen, un rollo.. Porque si mientras tanto, los ciudadanos siguieran teniendo cubiertas sus necesidades, pues bueno, que se peleen, si quieren, pero que pase esto mientras nosotros, los ciudadanos de a pie, que estamos con el cinturón super apretado, pero que no estamos en crisis, solo en desaceleración (y yo me pregunto, esto que significa, que voy a ganar igual pero más despacio?, que tengo que gastar más lento?…, pero no me encaja ninguna de mis preguntas, ya que el banco me cobra siempre más y más rápido.. entonces la pregunta será a quién afecta esta cuestión). Que pase todo esto, cuando nosotros los que pagamos los impuestos tenemos sin cubrir, muchas de las necesidades básicas que pagamos, como digo, pero que nunca se ven materializadas. A saber:
-Mi barrio que es el de muchos, no tiene alumbrado público.
-Tenemos contenedores para reciclar, pero ahora me entero, que aquí no se recicla nada, o sea nosotros separamos la basura, y ellos en el vertedero la vuelven a juntar..
-Tampoco tenemos, en mi mismo barrio, línea de teléfono fija, y como tal, ni tv por cable, ni adsl..
-Que ya fuera de mi barrio, hay dos colegios, uno en ruinas y el otro derrumbado, mientras los chicos dan clases repartidos por todo el municipio.
-Que la biblioteca municipal tiene los mismos libros que cuando yo tenía 15 años y fue cuando la abrieron, y de eso hace ya… buf!! mucho.. tanto que ni me acuerdo.
En fin, podría seguir, pero me deprime.. Y lo que me cabrea, es que mientras nosotros nos quejamos sin parar, en uno de los edificios públicos, (y esto me avergüenza) han colocado una plaquita muy brillante que dice que en ese sitio se respeta la condición sexual de todos los trabajadores que allí curran (solo faltaba!!). Que en verano, se dediquen a plantar césped en los jardines y medianas.. ¿Todavía no se dieron cuenta de que esto es casi el desierto?. Ahora gastaremos en agua (con lo que se supone, y no solo me refiero al dinero) o en pintura, para conservar el color de la hierbita. Y también mientras tanto, mandamos una carroza de super lujo, super subvencionada por nosotros gustosamente, y con un presupuesto que me parece que sería suficiente para alumbrar más de una calle, a Madrid para que promocione Fuerteventura durante la cabalgata del Gay Pride.. a ver, y qué es lo que realmente les estamos ofreciendo?? porque de mismas, también los estamos engañando.. que eso, a estos polituchos (no merecen otro calificativo) se les da muy bien.
Desenfocada en rojo
La tarea del sábado
Perdiendo y encontrando
La semana se desarrolla agitada. La agenda bien apretada, y yo haciendo malabarismos para llegar a todas partes a tiempo.
El lunes tenía cita con la señorita que viene trimestralmente a venderme unas cremitas para el cutis, a cambio de una limpieza y tratamiento a fondo. Me miró, y me dijo: Ay! estás estresada!!.
Y fue en ese momento cuando caí en la cuenta: mi cara es como un libro abierto donde se puede leer, en cualquier idioma, mis sentimientos o estados de ánimo.. Eso me da rabia, y me pregunto dónde podría cursar la reclamación pertinente, ya que esta semana me siento especialmente reivindicativa. Si yo me volviera a inventar, esa expresividad me la colocaría en los pies,
o en las orejas, o tal vez en las rodillas. Cuando no quisiera que me leyeran, directamente taparía estas partes de mi cuerpo, y mis estados de ánimo o sentimientos, volverían a ser solo míos.
El calor empieza a apretar, y hasta Troylo lo está notando. Últimamente ha trasladado su dormitorio al baño, supongo que es la estancia más fresca de la casa. Me llama la atención como se coloca para dormir, se hace literalmente un 8, aunque eso sí, la cabeza la descansa en la alfombra, que está bien mullidita. Estos días estamos disfrutando de la mútua compañía, y hemos encontrado un especial deleite en las tardes tranquilas de tejido y té de endrinas. En esos momentos se cuadra delante del ventilador, y mueve la cabeza según su necesidad para recibir aire.
El tejido va a buen ritmo, después del fiasco del felted bag. Cuando me faltaban unas vueltas para lanzarlo a la lavadora, Lamone me llamó para darme el aviso, de que esta lana no afieltraba!!!, menos mal que no la metí en la lavadora, me imagino la desilusión, al sacarlo de la máquina y encontrarme con un churro, en lugar de un bolso. Así que lo he metido en un cajón, de esos que tienen doble fondo, y que es donde meto las cosas, cuando quiero olvidarme de ellas.
De hecho, al abrirlo para guardar los resto del casi cadavérico bolso, descubrí varias cosas… Una de ellas era un objeto carnoso y cavernoso, con ciertas cicatrices, de color rojo sangre, y que tenía movimientos acompasados.. Lo tomé en las manos, hacía tiempo que no lo veía, tanto que ni recordaba que tenía uno. Y lo saqué del cajón, le dí unos masajitos para lustrarlo un poco, y lo coloqué en el bolso.
El lunes a las 9:30 de la mañana recordé por qué lo había guardado en el cajón de los olvidos, y a las 10:00 ya lo había vuelto a acomodar en el mismo sitio donde llevaba algún tiempo, de momento va a seguir ahí, aún no me pega con el resto de mis cosas.


