Tengo la ligera sospecha de que se me está reproduciendo la amígdala, y después de estar casi insensible vuelvo a sentir.. Esto se es como esas verrugas que salen, y se quitan, pero al poco tiempo vuelve a estar ahí.
Pretendo ignorarla, pero es persistente. Incluso siendo del tamaño de un guisante, se notan sus efectos.
Ayer estaba en rehab, y no pude evitar sentirme tremendamente agradecida con el Universo: tengo dos manos, dos piernas, 20 dedos, coordinación, una cabeza llena de muebles… y un ombligo que de un tiempo a esta parte, estaba requiriendo más atención de la necesaria.
Hoy he recibido un mail, que me regaló letras alentadoras, y que son como aire fresco en este camino pedregoso.
Mientras, me distraigo escuchando, o leyendo, y regodeándome en mi nueva casa, vieron lo bonita que Siona me la dejó?. Con foto de Pozo y todo.
Y ahora a controlar los nervios, que tengo una cita con Jorge.
Hay cosas, que esta amígdala me ayuda a sentir, más que a ver, y bueno, no todo es malo. Dejaré que tome el tamaño de una nuez, en cuanto empiece a notar efectos negativos, volveré a llamarla a ella, y que la vuelva a extirpar.
Autor: BrujaSinEscoba
Libros 12 (2010): Perdona pero quiero casarme contigo
“…. Antes de meterse en la cama, coge e móvil para cargarlo. No tiene ningún mensaje. Ningún sobrecito parpadeante. Ninguna novedad. Uf. Escribe a toda velocidad “Estás ahí?”. Y se lo manda a Giò. Espera un minuto. Dos. Al final se encoge de hombros. Da igual, se habrá dormido ya. Después Erica sonríe. Quizá esté soñando conmigo. Y con esta última idea en la cabeza llena de confianza, se desliza bajo las sábanas y se adormece feliz. No piensa que cuando has dejado de querer a una persona no debes mantenerla ligada a tí por el mero hecho de que te da seguridad y te hace sentir importante. El coste de la independencia, es la libertad, y ésta solo puede ser total cuando uno es honesto consigo mismo y con las personas que ha amado…”
Spring’s here, time to bloom
Mientras dormía, ella tomó el control, aún no me lo ha devuelto del todo, y creo que se lo agradezco. Aún no estoy del todo despierta como para estar al cargo.
Mientras dormía, llegó la Primavera, y las más impacientes se han decidido a florecer.
Ella, me dice que también es mi turno, que también soy flor, y que por lo tanto es mi momento. Me está abonando bien, ha comprado hasta una minifalda!!!, creo que es la primera que tengo en mi vida; y maquillaje, más del que estoy acostumbrada a usar.
Me lo pone casi sin darme cuenta, y yo me dejo hacer.. Sé que es tiempo de florecer, así que esta vez no voy a ir contra la naturaleza.
Y para que me entretuviera, mientras ella hacía y deshacía, me puso en las manos agujas y lana, y un patrón nada complicado; así cuando me desvelara y mis ojos no tuvieran fuerzas para leer, podría tejer.
Hay cosas que no ha logrado cambiar, y como se suele decir “la cabra tira pa’l monte”. Una vez más, incluso adormecida, tuve que andar mirando de reojo la madeja.. Esta vez no tuve tanta suerte, y necesité buscar casi dos metros de otra lana para poder terminar.. No me llegó para el remate. Está esperando el momento del bloqueo, que será este fin de semana, porque aunque es sencillito, ha quedado resultón, y como es rosa, yo violeta y es tiempo de florecer, va a resultar un ingrediente muy efectivo.
Sin que la violeta-dormida lo sepa
La semana pasada violeta decidió dormir.
Alguien tenía que tomar riendas de su vida, porque la vida sigue, y el mundo gira, y aquí tenemos que movernos.. así que dejó al cargo al sistema límbico (pobre, aún no sabe bien quién soy).
Y yo, encargada de dicho sistema, le vendí la moto muy bien, de que lo mío es actuar en casos extremos para garantizar la supervivencia.. así que aquí estoy.
Lo primero que he hecho, ya que vamos a tener que convivir, es extirparle la amígdala cerebral, y luego me la he comido. Sí, es eso que está en la foto.
Estaba buena, algo empalagosa, eso sí.. ay! que ver, lo extremadamente merengue que es esta mujer. La aderecé con romero, y al menos así, pude digerirla.
De esta manera, ya no nos dejaremos llevar por el cúmulo de emociones que teníamos que soportar, que la mitad del tiempo, me mantenían acallada a mí, y no nos dejaban decidir con racionalidad.
Hala! un problema menos. (Me pregunto qué le parecerá cuando se despierte).
La verdad es que como siempre la he visto medio apetardada con sus hobbies, los he estudiado con detenimiento, he decidido que la lectura, las lanas, y las libretas se quedan. Más que nada, por no dejarla totalmente desprovista de lo que hacía hasta entonces, y porque cuando yo, que aquí pinto poco, releo las libretas, me la parto… qué petarda puede llegar a ser!
Después, he hecho uso de la tarjeta de crédito, (seguro esto provocará una hecatombe), he comprado entre otras cosas una minifalda, maquillaje, y dos entradas para conciertos próximamente.
Cuando se fue a dormir, me pidió que le dejara puesta una canción. Le hice caso, pero después de escucharla unas cuantas veces, y de haber comprado las entradas, se la voy alternando con otra, para que cuando vaya al concierto, al menos le suenen las canciones.
Poco a poco, todo va teniendo orden y sentido. Claro, ahora tengo el mando yo.
Así que de aquí a nada, empezaré a hacer ruido, a ver si la petardilla esta se despierta, que me hacen falta el cuerpo y la energía.. que esta se fue a dormir creyendo que era Aurora, y que la vida es un peli de Disney… pobre…
Libro 11 (2010): Coraline
Entrada Programada: Sigo durmiendo, aunque a ratos me desvelo y leo.
El gato bostezó cautelosa y prolongadamente, revelando al hacerlo una boca y una lengua de un asombroso color rosa.
– Los gatos no tenemos nombre.
– ¿No?- dudó Coraline.
– No -corroboró el gato-. Vosotros, las personas, tenéis nombres porque no sabéis quienes sois. Nosotros sabemos quiénes somos, por eso no necestiamos nombres.
Se supone que es un cuento de terror para niños,…
Pidiendo prestado
Soy mi cuerpo.
Y mi cuerpo está triste, está cansado.
Me dispongo a dormir una semana, un mes;
no me hablen.
Que cuando abra los ojos
hayan crecido los niños y
todas las cosas sonrían.
Quiero dejar de pisar con los pies desnudos el frío.
Échenme encima todo lo que tenga calor,
las sábanas, las mantas,
algunos papeles y recuerdos, y
cierren todas las puertas
para que no se vaya mi soledad.
Quiero dormir un mes, un año, dormirme.
Y si hablo dormido no me hagan caso,
si digo algún nombre, si me quejo.
Quiero que hagan de cuenta que estoy enterrado,
y que ustedes no pueden hacer nada
hasta el día de la resurrección.
Ahora quiero dormir un año, nada más dormir.
I’m on rehab
Nunca pensé que fuera a decirlo, como lo cantaba la Winehouse, pero así es.
Ayer empecé mi tratamiento de rehabilitación.
Supongo que me rehabilito de malas costumbres, malas posturas, y demasiado estrés.
En esta semana me ha tocado explicar cada día, a personas distintas que siento electricidad en las muñecas y manos, que el cuello es una pieza fija sin posibilidad de movimientos con el resto de la espalda, y que de un tiempo a esta parte el cambio de temperatura en las manos, empieza a preocuparme.
Tengo que decir, que todas y cada una de estas personas que me han escuchado con atención, merecen mi sonrisa y gratitud, han sido todas muy amables. Así las cosas, ayer me dirigí presta y on time a mi primera sesión de rehabilitación.
Mi fisioterapeuta personal se llama Javier. Es joven, atlético, y muy muy activo. Me dio a leer las normas del centro al momento que me daba unos parches y una sábana que he de llevar conmigo cada día. Las normas son algo extrañas. No se puede leer, escuchar música, hablar por telf, dentro de la sala.
No leer???? No entiendo bien por qué.
Mi tratamiento consiste en una tabla de ejercicios cervicales, guiados por Javier.
10 minutos de Tensiones, o sea, corriente eléctrica, para eso los parches, que me los pone César.
8 minutos de Onda corta, te sientas en una silla de madera, y una máquina manejada por Zaida, emite esas ondas sobre la parte afectada.
15 minutos de Masaje, administrado por Maica.. encantadora masajista, que me explicó con detalles en qué consiste mi mal y como se mejora con sus masajes.
5 minutos de Ultrasonido, una especie de ventosa conectada a otra máquina y que Fayna coloca sobre mis hombros.
Y ¡hale! a casa.
Todo esto a una velocidad considerable. No hay posibilidad de relajación. Hay un movimiento frenético de personas, pacientes y profesionales, de un lado a otro, siguiendo cada uno un protocolo determinado.
Estuve allí poco menos de una hora. Como se me impide leer, escribir, hablar por telf.. no me queda otra que poner en marcha mis neuronas.
Estoy convencida de que el tratamiento me vendrá genial para mis cervicales, pero también sé, que será totalmente perjudicial para mi cerebro, demasiado tiempo libre para pensar.
Mis pensamientos
Últimamente, he recuperado mis pensamientos. Como cuando estaba en ElTerruño.
Me refiero a que me ocupo y me preocupo más de mí, ya que he tenido que ir dejando otras ocupaciones y preocupaciones, porque al parecer no me competían como yo creía, aunque lo asuma de esta manera, sin preguntar, ya que muy bien no lo entiendo.
Con ese tiempo, he recuperado mis pensamientos.
No recordaba cuántos eran, y de qué variedad.
El sábado, vegetando, dí en la tele con un documental llamado King Corn. Todavía sigo digiriendo todos los datos que almacené después de verlo. Soy o estaba completamente inconsciente de lo que como, aunque quiero pensar que tal y como lo planteaban ese alimento a mí no me llega. La cuestión es que ingerimos basura, a cambio de que se siga generando dinero. Dinero que siempre acaba en los mismos bolsillos, dicho sea de paso…. y yo esta política no la entiendo.
La noticia ayer, de que se escapen 7 tigres de un mini-parque-zoológico, y que para arreglarlo, abatan a 3, me deja sin palabras,… no entiendo que esta solución sea la apropiada.
Me dedico a divagar sobre estas cuestiones, a fin de saber qué siento y qué pienso sobre las cosas que pasan alrededor. Y las conclusiones son siempre las mismas… no entiendo lo que pasa en el mundo, y tampoco entiendo lo que pasa en mi interior.. últimamente entiendo poco, y eso que me rompo la frente pensando… sigo sin entender…. si pudiera, dejaría de pensar, pero para eso todavía hay que seguir matando vacas y tigres, y cultivando excedente de maíz, a ver si cuando explote todo, algún científico iluminado, le da por investigar algo sobre el cerebro humano y como dejar de pensar.
Hechos encadenados
Tengo sobre las espaldas, las experiencias acumuladas durante casi tres décadas y media. Debería estar acostumbrada a muchas cosas, como el comportamiento de la gente que tengo más cerca, y que llevan acompañándome todo este tiempo. Sin embargo, que ElPatrón me llame un domingo en la mañana para darme la noticia de una defunción (el ciclo de la vida, nada que no esperemos), y pedirme que acuda “en su representación” a los actos propios de esos momentos, me sigue causando ciertos desajustes, en esta vida solitaria, e independiente, como si fuera un espíritu libre y suficiente, que llevo.
Aún así, la responsabilidad inculcada de ser la primogénita sigue siendo poderosa, y aún teniendo un discurso perfecto y muy válido para estos casos, solo alcanzo a decir: Sí papá, yo voy.
Así que un domingo que se presumía vegetativo sin más, se convierte en una ida rápida al aeropuerto, recogida de los 4 tíos paternos. Esa es la primera transformación que sufro: solamente verles las caras, y meterlos en el coche, se me cambia un poco el humor.
Consulta rápida al GPS (ElTécnico) particular, y rumbo al edificio en cuestión.
Los escasos 30 minutos de trayecto, se convierten en un rato tremendamente agradable, y la sensación de no querer dejar la compañía.
Una vez en el sitio, y abstrayéndome relativamente de lo que realmente me tenía allí, encuentro a otra familiar. Un saludo rápido, y las ganas, la necesidad, o puede ser que la empatía sentida y pocas veces vivida, nos enredan en una conversación que dura horas, y que me introduce de lleno en un proceso de identificación personal que pocas veces he tenido.
El día va acabando, y yo de nuevo, meto a mis 4 tíos en el coche para devolverlos AlTerruño, dando abrazos y besos, con indicaciones específicas para que los repartan allá.
De vuelta a casa, sigo pensando. Lo que inicialmente parece algo totalmente desagradable, aunque sea un trámite, se convierte en un día muy muy importante.
Sigo dándole vueltas a todo lo que ayer hablé, a todo lo que ayer escuché, a todo lo que ayer me dijeron.. Sigo dándole vueltas, y sigo sacando cosas en claro.
Serán los genes? Será la edad? Será el momento?… y sigo diciendo lo mismo que el sábado…
Si…. ya…… casualidad.
Libro 10 (2010): Nosotras que no somos como las demás
“… Desgraciadamente el mar es un amante caprichoso, que no se deja seducir en invierno. A partir de septiembre se muestra irascible y frío y no la deja entrar en él. Susi sabe que podría arrastrarla en una de sus mareas, vapulearla airado y luego lanzarla contra el rompeolar igual que un niño enfadado con su madre estamparía un juguete contra la pared. Sabe que podría matarla, congelándola. Sabe que es neurótico y cilotímico y que necesita tiempo para sí mismo. Se lo concede porque lo ama y por tanto lo respeta, así que en invierno nada en una piscina….
…. Porque cuando está dentro de él le pertenece. Y si él decide cambiar de humor, si decide sorprenderla co una marea repentina, un oleaje imprevisto o un remolino inesperado, la tendrá a su merced. Por eso el mar es su verdadero amor, y no la triste piscina.
Porque no existe el amor sin entrega, y sin riesgo…”
