No puedo con ello

De todos los defectos que puede tener una persona, hay para mí, uno intolerable.
Me reconozco paciente, tranquila, incluso, en ciertos momentos se me puede etiquetar de pasota. Suelo dejar a cada quien con sus cosas, que cada uno salga de esto como pueda. Suelo irritarme muy poquito por la forma de ser de las personas, y me considero 100% tolerante con el 99% de la población.
Lo que no consigo soportar es la envidia.. Toda esa gente aquejada del envidiucocos, como ya en otras ocasiones lo he llamado. Es como estar enfermo de un virus.
Las personas envidiosas, llegan a perder el Norte, y terminan siendo esclavas de sus propias frustraciones por no conseguir lo que tiene el vecino del quinto, pongamos por caso.
No puedo con la envidia, no puedo con los envidiosos.
Y más cuando dicen: “te tengo envidia de la buena”… ¡Y un cuerno!
La envidia, nunca es buena, venga de donde venga, y venga de quien venga.
Hoy estoy tremendamente alterada con este tema, porque hay ciertas personas aquejadas de este mal, que se propaga como la pólvora, que están afectando de alguna manera mi tan tolerante forma de ser. Y de pronto me despierto, con cara de pocos amigos, porque desde bien temprano están dando la lata.
Y mi cara va transformando a lo largo del día, y voy notando como se me altera la vena del cuello, y como me palpitan las sienes.. Y yo respiro, pero noto como el monstruo se desata.
Estoy buscando la manera de aislar a estas personas, que creo que como en Lost están tocados por un virus y ya no tienen remedio.. O en su defecto, aislarme yo.

Haciendo recuento

En este año y medio de trabajo, he conocido a mucha gente. Tengo el recuerdo de dos individuos totalmente indeseables que prefiero ni traerlos a la mente. Hay gente que viene, pasa y se va, y casi ni queda el recuerdo.
Sin embargo, hay otros, que poco a poco, y a fuerza del contacto diario, se han hecho compañeros de cafés, de fotocopias, y se ha ido abriendo paso la amistad.
Así, ante la crítica situación que tengo ahora mismo aquí, estos chicos se han hecho pilares, y a su manera cada uno ha hecho algo para que esta semana no me sienta tan miserable, incluso han ayudado a que tal vez la semana que viene cambie el color de mi cristal.
ElMetálico, me trae café, descafeinado, eso sí. Mientras me da clases magistrales de estructuras, negativos, mallazos, y hormigones. Es el que más dudas acerca de cómo hacer las cosas me ha resuelto. Creo que es el que mejor me vende, fuera y dentro de aquí.
ElGuapo, viene a ocupar sus horas libres, porque no tiene caseta. Me informa de cualquier evento social-cultural que haya en la isla. Me consigue ofertas en hoteles, y me cuenta cómo va a poner un negocio en Grecia, y encima le va a ir bien.
ElSegurata, acude a mi caseta cada tarde, cuando el calor y el sueño le hacen la guerra y está a punto de dejarse vencer. Me da indicaciones sobre como acometer cualquier tipo de trabajo de forma segura, y también me trae teléfonos y ofertas de trabajo, que puedan interesarme.
ElVasco, viene a beneficiarse de mi aire acondicionado. Acostumbrado a Ponferrada, siente que se derrite cada medio día. Con sus 130kg de peso, camina ágil por todas las cubiertas de LaObra, y me cuenta lo mal que lleva su relación a distancia, y me da consejos para poder paliar este mal momento.
ElCubano.. ElCubano fue el primero al que conocí. Es el único arquitecto que aguanto, y que encima me apetece escuchar. Me ha aguantado la risa, la apatía, la llorera… Nos desahogamos mutuamente sobre LosIndeseables que hay por aquí. Y probablemente sea al que tenga que agradecer más que a ninguno que mi paso por aquí no haya sido traumático, y también que haya puesto una puertita donde había un muro macizo.
Hoy, ante un hecho inminente que puede cambiar muchas cosas, han llamado a mi telf, como dos veces cada uno, pareciera que están esperando un parto. Es agradable sentirse pensada de forma tan positiva.
Haciendo recuento, tengo pingües beneficios en energía positiva gracias a ellos.

Soñé…

Soñé que había ido a un hotel… a 90km de casa, por una carretera serpenteante y en un acantilado, y que no me perdía.
Soñé, que estaba acompañada… y que tenía momentos de absoluta complicidad, a ritmo de goles y regado con Tequila Sunrises y claritas.
Soñé, que leía mucho en una hamaca de piscina… y que a ratos leía poemas de Benedetti en voz alta para mi compañía.
Soñé, que me sentaba en la terraza de la habitación, de noche y con la Luna de guardiana… y que podía memorizar una secuencia decimal de luces.
Soñé, que abrazaba a mi compañía… y que cuando quise soltarlo, me agarraron de la mano para que no lo hiciera.
Soñé, que abría mi corazón, …. y que dejaba ver lo que tenía dentro.
Soñé, que sentí que… así quería envejecer.
Soñé, que volvía a casa por la misma carretera…. y que mi coche no temblaba a 150 km/h.
Soñe, que me daban un abrazo… y yo no lo correspondía.
Soñé, que dormía 15h por la acción de 4 pastillas de colores.

Y sé que lo soñé porque yo no conduzco sola por carreteras serpenteantes y que den a un acantilado, y si lo hiciera, acabaría perdiéndome.
Y sé que lo soñé, porque yo nunca bebo Tequila, porque mi memoria es limitada, porque yo no dejo ver lo que guarda mi corazón… porque nunca me agarran para que no suelte a alguien, porque yo no quiero envejecer, porque nunca comparto mis poemas de Benedetti en voz alta, porque nunca conduzco a más de 100 km/h, porque yo siempre respondo a un abrazo….y porque no creo que existan pastillas que produzcan tanto sueño.

Libro 15 (2010): Un hobre soltero

“… A la hora de construir un refugio, según los expertos, conviene dirigirse al menos a tres contratistas distintos, para que nadie llegue a saber qué es lo que se está edificando, porque si se difunde el rumor de que uno dispone un refugio de mayor garantía, a la primera emergencia será atropellado por la chusma. Por esta misma razón, hay que ser realista y agenciarse una ametralladora. No es el momento de falsos sentimentalismos…”
Esta novela medio autobiográfica, me enseñó que uno es medio autómata cuando está en medio de una batalla de sufrimiento… Que se puede seguir viviendo con el piloto automático, y que el contacto con otro ser humano, muchas veces es más que necesario.

Libro 14 (2010): El frío modifica la trayectoria de los peces

….La investigación es algo muy complicado, pero de una lógica muy simple. Todo debe estar establecido.
Si afirmas que Mélanie hace pipí de pie, antes debes probar que Mélanie existe. Si no existe, ¿cómo explicarás que hace pipí de pie?..”
Sencillo, con un protagonista de 11 años, con mucho frío, y con la posibilidad de soñar.

Libélula o Akitsu

Cuenta la leyenda, que cuando el 21 Emperador, Yuryako Tenno, se encontraba cazando en una llanura en Yoshino (actual sur de la Prefectura de Nara), un tábano se posó en su brazo y le picó. En ese momento bajó en barrena una libélula y se deshizo del tábano.
El Emperador quedó tan satisfecho con tal acción que llamó a la zona: Akitsu-no (Llanura de la Libélula). Y según las crónicas, de ahí surgió el antiguo nombre de Japón: Akitsu Shima (Las Islas Libélula)
A las libélulas se las denominó kachi-mushi (insectos victoriosos), que traen buena suerte, en parte debido a la leyenda del tábano.
Los cascos de los samurai, las gorras de los soldados, marcas familiares y otros objetos fueron decorados con dibujos de libélulas de la buena suerte.
Hace unas semanas me encontré esta akitsu, cerquita, y quietita, tanto que pude hasta fotografiarla.
Será cierto que son insectos victoriosos, que traen buena suerte y terminan deshaciéndose de “todos los tábanos”?

De música

Llevo un mes de Abril completamente musical, creo que ha sido el mes que más discos he comprado. Si, compro discos.
Hoy quiero hacer una lista de las canciones que estoy escuchando y que me teletransportan a otro sitio, o simplemente me dejan donde estoy, pero bien colocada.
A saber:
– Georgina, No vuelvas. Si hay algo que haya hecho mal.. ven dime por favor..
– Ben Harper, Lay there and hate me. I feel like an underpaid concubine..
– El Canto del loco, Se acabó. Porque yo me lo propuse..
– El Sueño de Morfeo, Esta soy yo. Como perro sin su dueño..
– Jorge Drexler, Una canción me trajo hasta aquí. Sin darme cuenta un día eché a andar…
– Luis Quintana, Con mi trono a cuestas. El corto episodio, lo interpreto yo..
– John Mayer, Free fallin’. And all the bad boys, are standing in the shadows..
– Jesus Garriga, Una flor en el desierto. Alguna que otra piedra en el zapato…
– Eddie Vedder, Guaranteed. On bended knees…
Jamiroquai, Corner of the earth. Smiles at me..
Efecto Pasillo, Un poquito más de ti. Tienes la costumbre, la mala habilidad..
No se pierdan ninguna, todas tienen una historia.. debería documentarlas, pero ya hoy he puesto enlaces y eso es ya mucho trabajo.

Libro 13 (2010): La elegancia del erizo

“…Pero si se teme el mañana es porque no se sabe construir el presente, y cuando no se sabe construir el presente, uno se dice así mismo que podrá hacerlo mañana y entonces ya está perdido porque el mañana siempre termina por convertirse en hoy ¿lo entendéis?..”

Sin duda alguna, el mejor libro que me he leído este año.
Está subrayado, escrito, mojado… Me he despertado después de este libro.

No charge full memory

De las tragedias mayores de las que soy culpable, es de llevar siempre la cámara en el bolso, y olvidarme que debo recargarla. Consecuencias?: Estar en el Auditorio Alfredo Kraus, con el escenario lleno de instrumentos, y la posibilidad de sacar muchas fotos, de jugar a ser fotógrafa… pero la cámara está muerta por inanición.
El problema es que lleva descargada desde el viernes pasado, con la de momentos espectaculares, dignos de fotografiar que he vivido desde entonces.
-Ayer, estuve con Jorge, que se portó como el artista que es, y me cantó lo mejor de su último disco… y no entiendo cómo podía vivir antes…
El sábado pasado, Raquel (ESDM) luciendo un traje espectacular de color verde hierba, y unos tacones de vértigo, también estuvo tocando para mí (sigo mirándome el ombligo, qué mala costumbre), y fue un concierto acústico lleno de los ingredientes que me gustan, o sea, reír, llorar, cantar, y respirar música.
– El viernes pasado, fui a ver La isla interior.. dura, muy dura, pero al mismo tiempo buena. Y encima al llegar a casa, me regalan Into the wild.. no hubo mejor forma de festejar un viernes.
– Lunes, martes, miércoles y jueves, leyendo La elegancia del erizo.. indispensable. El libro está lleno de palabras subrayadas, de anotaciones, de lágrimas secas en hojas de mala calidad.
Momentos en completa soledad, o completa compañía.
Empiezo a unificarme, me siento como en MiNorte, tranquila, encontrada, sosegada, y con muchas ganas de reir.
Y aunque me esté quedando sin pilas, si que tengo memoria para guardar todos estos momentitos.
Nota al pie: estoy tremendamente vaga, y no he puesto ni un solo link, mea culpa.