Porque hay cosas que no se pueden ignorar

Tengo la ligera sospecha de que se me está reproduciendo la amígdala, y después de estar casi insensible vuelvo a sentir.. Esto se es como esas verrugas que salen, y se quitan, pero al poco tiempo vuelve a estar ahí.
Pretendo ignorarla, pero es persistente. Incluso siendo del tamaño de un guisante, se notan sus efectos.
Ayer estaba en rehab, y no pude evitar sentirme tremendamente agradecida con el Universo: tengo dos manos, dos piernas, 20 dedos, coordinación, una cabeza llena de muebles… y un ombligo que de un tiempo a esta parte, estaba requiriendo más atención de la necesaria.
Hoy he recibido un mail, que me regaló letras alentadoras, y que son como aire fresco en este camino pedregoso.
Mientras, me distraigo escuchando, o leyendo, y regodeándome en mi nueva casa, vieron lo bonita que Siona me la dejó?. Con foto de Pozo y todo.
Y ahora a controlar los nervios, que tengo una cita con Jorge.
Hay cosas, que esta amígdala me ayuda a sentir, más que a ver, y bueno, no todo es malo. Dejaré que tome el tamaño de una nuez, en cuanto empiece a notar efectos negativos, volveré a llamarla a ella, y que la vuelva a extirpar.

4 opiniones en “Porque hay cosas que no se pueden ignorar”

  1. Para esta noche te va a ser muy útil, así que déjala un ratito, ya se verá mañana.
    Un beso y pásalo muy bien!!!!

    Por cierto, muy bonito el nuevo diseño!

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