Desenredando los números

Estoy en medio de una producción creativa. Que a estas alturas ha alcanzado su punto máximo de inspiración.

Hace unos meses tejí unas braguitas caladas, siguiendo un patrón en español. El resultado era bueno, pero el patrón fue horroroso. Liándome la manta en la cabeza, y teniendo otras tantas cuestiones en las que podría entretenerme sin posibilidad de solución, he optado por el camino práctico y mucho más estimulante, donde va a parar.
He ido creando un patrón. Que orgullosamente subiré al ravelry en cuanto lo tenga cotejado y corregido. La cosa no ha sido fácil, tres intentos han sido necesarios para alcanzar el tamaño y forma deseada. Mientras me peleaba en conseguir lo que realmente tenía en mi cabeza, iba viendo con asombrosa claridad esas otras cuestiones que hasta este momento no había podido entender. He llegado a varias conclusiones, a saber…
Mis manos hinchadas, tejen más suelto… El punto de vista sobre un asunto cambia considerablemente tomando distancia.
Una vuelta provisional es mejor tejerla con agujas más grandes… Siempre habrá alguien cuya personalidad e intenciones no termines nunca de conocer.
Para acomodar un calado a un tamaño, tienes que manejar muy bien las matemáticas… Para que el egoísmo de los demás no te deje ojiplática, tienes que manejar muy bien tus matemáticas.
Así que no me queda otra que afirmar que, todo es cuestión de matemáticas… y los números rojos, difícilmente tapan cualquier carencia personal.

Y como todo es cuestión de números, aquí voy.. 33 semanas + 2 días. Faltan 6 semanas + 4 días.

Yo 58 kg, ella 1.8 +/- 0.5 kg.
1 hora de gimnasia, 1 hora de natación… 9 horas de sueño.
Se pasan los días, y yo ya no estoy ni nerviosa.. Una extraña serenidad me acompaña estos días, que pasan rápido, aunque yo no quiera darme cuenta.

Misterio sin resolver, pero con final feliz


Este es Troylo, ya conocido por casi todo el mundo. Lleva conmigo desde abril del 2006, después de que Trufo dejara un hueco imposible de llenar.

Cuando me fui a vivir a Gran Canaria, y ante el horario terrible que tenía, se quedó en casa de mis padres, aquí en Fuerte. Dos años han pasado hasta que he vuelto. Mi intención era traerlo de vuelta a casa, cosa que no le pareció adecuado a casi nadie; a mis padres porque ante la llegada de MyLittleButterfly, la expectativa de convivir bebé y perro no les parecía oportuno, y a Troylo porque cambiar un territorio de más de 200 m2 con compañía perruna (Curro), por uno de poco más de 65 m2 y compañía humana, no le terminaba de convencer. Así que las cosas quedaron como estaban, y Troylo sigue en casa de mis padres.
El jueves, y sin aún tener ni medio claro qué fue exactamente lo que pasó, desaparecieron, tanto Curro como Troylo. Curro apareció el viernes por la mañana en la calle, hay que tener en cuenta, que la casa de mis padres tiene tres plantas, y que Curro, que nosotros hayamos visto no tiene aún alas. Estaba en la puerta de la calle, sano y salvo. De Troylo no había ni rastro.
Pesquisas varias, investigaciones precisas, y preguntas por doquier, nos llevaron hasta la casa de un vecino al que aún no le he visto la cara, (y ganas cero de hacerlo), y que cuya pareja incurrió en algunas contradicciones en su explicación, pero tuvo a bien abrirme la puerta del piso en cuestión, para que seis horas más tarde volviera a tener a Troylo conmigo.
Seis horas… La situación fue completamente distinta a la vivida hace cinco años con Trufo, sin embargo, es imposible dejar de lado la angustia, la aflicción, y la tristeza que provoca la incertidumbre.
Una vez que ya estaba de nuevo en casa, hemos tomado medidas, para que no vuelva a pasar situación semejante, y yo por mi parte he vuelto a los largos paseos acompañada de los dos trastos caninos.
A veces, el método es drástico, pero las consecuencias son las mejores.

Nanas y tinciones a mi manera

Últimamente oigo mucho: Es que tu eres…. Es que tu haces…. Es que tu dices…

Sí, probablemente hago, soy y digo un montón de cosas..
Como casi todos, tengo muchos golpes que han dejado cicatrices, muchas experiencias acumuladas, muchas vivencias asimiladas. No me gusta quejarme, probablemente soy demasiado empática, me autoanalizo más de lo que debería, y aunque hablo mucho, creo que me callo lo más importante. Podría decir, que vivo a mi manera.
Trato de ver siempre el vaso medio lleno, aunque no siempre lo consigo; de sacar lo positivo de cada situación; hago grandes esfuerzos por no perder la fé, y por ser justa ante lo que he vivido y lo que me queda por vivir.. Como digo, no siempre lo consigo, pero ahí sigo, intentándolo cada día.
Y hoy, me ha dado por analizar todo esto, y darle la razón a todos los que por lo bajito me dicen que hago las cosas a mi manera.. Pues sí, miro, observo, y casi todo lo adapto a mi personalidad y carácter.
Por poner un ejemplo, cuando empecé a leer sobre el embarazo y la relajación, así como la comunicación con el bebé, encontré que era muy recomendable cantarle, textualmente había que elegir una nana y tararearla cada día… ¿Una nana? ¿En serio?.. Yo a MyLittleButterfly le canto, cada día, varias veces al día, su canción, y lo mejor de esta experiencia es que a estas alturas, (30 semanas) la reconoce, y reacciona ante ella.
Esta tarde nos hemos pasado la tarde cantando a ritmo de Jorge Drexler, y Oceransky, mientras en el microondas una lana dejaba de ser blanquita para tomar una tonalidad indefinida aún.
Con seis sobres de kool aid teñí lana, ya lo había hecho en otra ocasión con buenos resultados. Hoy no me apetecía el mismo resultado homogéneo e igualado. Así que me saqué de la manga nuevos tiempos de microondas, y también nuevos ciclos de sumergido de lana en la mezcla. Pasé de los guantes, y de mojar la lana antes.. Ahora tengo los dedos rosas, y una lana muy especial.
Probablemente mis ideas sobre la viviencia de toda esta experiencia no tengan explicación ni siquiera tengan fundamento, pero son a mi manera, y a mi me funciona.
Y ya hoy, tengo la cabeza en MiNorte, y las maletas a medio hacer.

Un eclipse y siete años

Este mes de Junio, dicen los entendidos que es un mes de puro alboroto energético.. Que las energías andan revueltas, traspuestas, y demasiado agitadas, y que obviamente eso nos influye a nosotros.

Para empezar han habido dos eclipses y aún queda otro más a final de mes.
En éste, recientemente pasado, he podido asomarme a la ventana e incluso fotografiarlo con mi cámara (simple y cutre donde las haya), imagínense cómo se veía para poder haber captado esta imagen.
Con las energías revueltas y traspuestas, estoy celebrando hoy que este blog cumple siete años!!
Nada más y nada menos que Siete! El número mágico.
Han sido siete años de letras, canciones, agujas, y fotos.
Este blog ya forma parte de mi, y de mis cosas,… Como una ventana al exterior desconocido donde me permito analizar, cuestionar, enseñar, desahogarme, y hasta reirme de mis propias sinapsis.
He conocido a gente estupenda gracias a esta ventana, y también a algún troll, que de todo tiene que haber, pero bueno, son los menos, y tengo que dar las gracias por eso también.
Hoy, las cosas son muy distintas a aquel 18 de Junio de 2004, cuando seguía pesando menos de 50kg, que tenía el pelo cortado a lo niño, y que el futuro me angustiaba más que el presente que vivía.
Hoy, peso 57, el pelo me llega a media espalda, las manos trabajan cada día con fervor, y el futuro se me antoja delicioso y ardo en ansias por descubrirlo.
Igual es madurez, o simplemente pura inconsciencia.
Sea como fuere, aquí tendré esta ventana, para seguir analizándolo.

Alicia y el Galimatazo, a mi modo

De todos es sabido que mi película favorita de dibujos animados, es Alicia en el País de las Maravillas.

Supongo que es porque el libro me fascina, no en vano, fue el primer libro que recuerdo haber leído, en versión cómic y para lectores de 7 años. Se me quedó grabado ese libro.
Hace poco leí la versión real, y me siguió entusiasmando. Es un libro sin edad.
Como ahora, y no me canso de decirlo, por causas ajenas a mi gusto, tengo muchísimo tiempo libre, que no está mal si me lo remuneraran de alguna manera, pero no es así; trato de enfocarlo en lo que tengo entre manos, o mejor dicho, entre interiores.
Leo a tiempos iguales libros para mí, para ella, y para el proceso. Me deleito imaginando el momento en que pueda hacer realidad esos instantes en que pueda leerle un cuento, o inventarme una historia. Dicen los entendidos, que a los niños les encantan las historias inventadas, y yo que soy aplicada y fantasiosa a partes iguales, he pensado que la mejor forma de inventar una historia, es creando unos personajes sólidos y atractivos.
Manos en las agujas he tejido la tan vista Poppy de Ysolda, y el erizo Smith, de la misma diseñadora. Y como ya tienen personalidad y estilo para las aventuras que han de vivir aquí, así que para nosotras serán Alicia y su Galimatazo.
Se acabaron los cuentos de princesas que esperan príncipes en corceles blancos.. nuestros cuentos estarán protagonizados por una niña intrépida, que se ayuda de un erizo superdotado para superar los obstáculos que vengan a su encuentro.

Y hemos llegado al punto…

… del nada me sirve…
Y a eso, he de añadir el calor, el volumen de mi nuevo cuerpo, y el estrés mental. El resultado es que si por mi fuera, andaría siempre en ropa interior, lo que también confiere un problema. Porque en la actualidad tengo una relación de amor-odio con mi ombligo.
Dialogo cada día con él: Porfa, porfa, porfa, no te salgas para afuera. Entonces, para no verlo y llevarme alguna sorpresa prefiero tenerlo tapadito.
Teniendo así las cosas, he tenido que tomar medidas drásticas. He buscado en mi armario de telas, y me he puesto manos a las agujas, tijeras, e hilos.
Patrón en mano y todo lo demás, me he cosido un vestido.
La primera experiencia como modista, no ha estado mal. Además ha sido bastante rápido y entretenido. La satisfacción de verte puesto un vestido que ha salido de tus manos y de tu máquina de coser, es muy grande.

La confección de este vestido es sumamente fácil, porque es tipo “saco” y luego lleva fruncido el cuello y las mangas. Total, que ya puedo lucir tremenda tripota sin opresiones de ninguna tela, libre como un pájaro, que está MyLittleButterfly.
Y en medio de todo esto, ando perpleja ante tanto trajín político, pactos a tutiplén, y poca concreción de proyectos. Para distraerme, pongo las agujas en movimiento, y el piloto automático a las neuronas, con música de fondo, a ser posible.

De la cabeza a los pies

Normalmente trato de mover lo mismo los pies que la cabeza, lo que me mantiene muy ocupada todo el día porque mi cabeza centrifuga a una velocidad que daría vértigo al mayor de los equilibristas.

Sin embargo, las 28 semanas de gestación que llevo, imposibilitan muchísimo mis movimientos, no solo por los 13 kilos de más, sino también por una cosa llamada reflejo de Ferguson, que no me viene bien sufrir ahora, la verdad. Así que los ejercicios físicos están limitados a la natación, y a la rutina diaria de yoga. Aparentemente no habría problema, pero lo hay.
Mi cabeza sigue gira que gira, unas veces arreglando y otras enredando.
He tenido visita, paseo, regalos..
Hoy me he perdido unas velas, una tarta, y a todos esos Alemanes, alborotando, cantando, y riendo.
Así que no me queda otra que tejer, y volcar todo ese movimiento neuronal sobre las lanas y las agujas.
El día me ha cundido muchísimo, dos gorros simples, uno para MyLittleButterfly, y el otro para regalar; un gorro Aviatrix, y dos pares de botas.
Todos los detalles en mi Rav.
He ido deshaciéndome de la tanda de ovillos de Merino 100% que tenía en el cajón, y ya tenemos forma de afrontar tanto en la cabeza como en los pies el frío que pueda venir de cara al próximo invierno.
Y a ti.. a ti.. te lo digo en petite comité….

Me parece que la idea no se entendió

Llevo dos días dándole vueltas a todo lo que está pasando, porque aunque quiera abstraerme de todo alrededor, no me resulta del todo posible: yo también estoy en el mundo, y el mundo inevitablemente en mí.

Cuando empecé a ver todo el movimiento “nolesvotes”, “acampadosensol”, etc etc.. Siempre a través de twitter (que dicho sea de paso, genial herramienta para estas movilizaciones), se prendió en mi interior una llama de esperanza, que crecía conforme pasaban los días.
Me volví loca escribiéndole a MyLittleButterfly sobre la historia que se estaba cambiando, para que cuando crezca y vea lo que pasaba mientras ella crecía, se haga la idea de lo que yo vivía mientras tanto.
Como digo, la utopía corrió por mis venas de forma real, y casi me lo creía. Soñaba con un domingo por la noche, lleno de minorías obligadas por las cirncunstancias a “pactar”, a elaborar nuevas hojas de ruta para encauzar a este país, que no termina de salir hacia adelante. Casi lo ví, nueva ley electoral, nueva ley de reforma de funcionariado, nuevo todo.. Con ilusión, con ganas, con ánimos, y con mucha esperanza.
Todo se fue a ese sitio tan apestoso y mal sonante que a todos se nos viene a la mente. Y en lugar de muchas minorías, tenemos una mayoría aplastante, que me da igual que sea de derechas, de izquierdas, o nacionalista.. Se trataba de que no existiera una mayoría.. Vamos a ver: lo entendimos todo con el culo!! (aquí ya no valen los eufemismos!) o qué?
Siempre estaremos igual, porque seguimos dejando que el miedo nos comande, y una sociedad gobernada por el miedo es una sociedad perdida.
Definitivamente me vuelvo a donde nunca debí salir.. A la tranquilidad del piso, a la aventura de los libros, y al sosiego de mis agujas.

En todos esos sitios me vale la Utopía, la esperanza, la fé, y la magia.
Mientras esperaba los resultados (lamentables resultados), me puse a trabajar frenéticamente con mis agujas.
El resultado, es favorable, aunque sigo pensando que tejer en español es un atraso importante para toda tejedora. Después de pulir este patrón, ya sé cómo he de variarlo para obtener resultados más ajustados a mis gustos. Sobre todo en lo referente a medidas. No sé qué comerán los niños que sirven para ilustrar estos patrones, pero desde luego, las niñas que yo conozco, no tienen este tamaño a los 3 meses, y doy gracias al cielo por ello, la verdad
La braga me encanta, y supongo que la seguiré repitiendo, en colores, porque imaginándola debajo de los vestidos, creo que queda espectacular.

Igual me estoy pasando con el rosa


Me gusta el rosa, siempre me ha gustado.

Ahora descubro que aparte de toda la gama del rosa, me gustan los lazos, los encajes, los adornos.
Desde que sé que MyLittleButterfly es femenina, he tenido más claro qué tejer, qué colores buscar, y qué estilo diseñar. Igual me estoy pasando un poco con el rosa, y estoy dejándome llevar por un sentimiento muy cursi y empalagoso. Seguramente, en cuanto puede decirme algo, me dirá que se siente ridícula, como hacía LaBajista.
Será cuestión de aprovechar mientras no hable.
Este modelo es un body de una revista (Muestras y Motivos). Las explicaciones están en español, liosas donde las haya, trabajosas como ningunas. Yo no entiendo por qué no se esmeran un poquito más en hacer patrones en español, tan difícil no es!!!
Está tejido en Malabrigo. He introducido algunos cambios, como el picot en las sisas, y una pequeña puntilla en las piernas. La verdad, estoy muy contenta con el resultado, y ya me la esto imaginando, claro que eso lo hago a todas horas.

Estando ya en la semana 26, las cosas han cambiado ligeramente. Si camino más de 15 minutos, empiezo a sentir contracciones de Braxton Hicks, molestas, y un poco alarmistas. Me siento, descanso, y todo pasa.
Cosa que no ocurre ni en la piscina, ni haciendo mi rutina de yoga. Así que he eliminado los paseos largos de mi vida diaria, total, tampoco es que me esté preparando para una Olimpiada.
Sigo leyendo casi compulsivamente, y conforme paso las páginas, más de acuerdo estoy con Carlos González.
Los días van pasando, y aunque siento vértigo, también es cierto, que la ilusión real, es indescriptible. Y ya en mis agujas, más calados y lacitos, pero no es rosa..

La información frente a la intolerancia del conjunto


Se me hace tremendamente raro la frecuente perplejidad que siente la gente cuando de alguna manera hablo de lo que leo, o de lo que busco, o de lo que intento averiguar sobre todo este proceso que estoy pasando.

Siempre la primera frase es: no leas tanto!!
Seguida de la segunda: no te lo creas todo!!
Y entonces llega la tercera: mira, todo el mundo ha hecho las cosas así, no sé por qué quieres hacerlas de forma distinta!!!
Pero mi favorita es: ya me contarás… Seguida de una sonrisa burlesca.
Por comparar, sin ánimo de molestar.. Cuando decidimos que necesitamos un zapato, primero pensamos para qué lo vamos a usar, damos unas cuantas vueltas a los que ya tenemos para seguir asegurándonos de qué es lo que necesitamos, y entonces nos dedicamos a la ardua tarea de visitar unas cuantas tiendas donde elegimos, probamos, hacemos cuentas…. para finalmente salir con lo que de verdad queremos.. Habremos empleado aproximadamente una media de 5-8 horas en elegir un simple par de zapatos.
Me van a perdonar, pero enfrentándome a lo que probablemente sea lo más importante de mi vida, voy a dedicarle una media de 5-8 horas diarias en saber qué está pasando, cómo puedo afrontarlo, qué puede convenirme, qué puedo elegir, y qué criterio he de seguir para según el mismo, hacer las cosas como creo que serán más adecuadas.
De todo lo que hay en el mundo, estoy buscando los posibles métodos para emprender la tarea que tengo entre manos, y a ser posible, hacerlo bien.
Son muy llamativas las reacciones a frases como: no quiero epidural, a ser posible evitaré la episotomía, no voy a usar un carro, o voy a promover la lactancia todo lo que pueda…
Es asombroso, llegan incluso a poner ojos en blanco, como si hubiera mentado al mismo demonio.
Cuando me preguntan por las ecografías, por la famosa 4D, a la voz de “enséñanosla a ver a quien se parece”.. La respuesta es negativa. Solo tengo dos ecografías, las que hacen según el seguimiento de la Seguridad Social, y personalmente, ahora mismo, no me interesa mucho saber con quien se parece. Me resulta más importante saber que la medida de su cabeza, de su fémur, de su brazo, del resto de sus órganos vitales… está dentro de los parámetros normales en el nivel de gestión en el que estamos, y eso me lo han dicho todo en la Seguridad Social.
Además que me parece muy emocionante la cantidad de horas que me paso imaginando cómo será. El momento en que por fin le vea la cara, será el momento más mágico que haya vivido, y quiero conservar esa ilusión de sorpresa hasta que ella decida que quiere que nos veamos.
Nunca creí que tener información, fuera tan perjudicial, y menos, que estuviera tan mal visto.
Hay algo que puede que me moleste en la misma medida que molestan mis argumentos, y es la desidia ante un hecho inminente, la ignorancia por imposición, y la poca inquietud en saber sobre un tema que será lo más importante probablemente… el resto de mi vida?