Y 20 horas después, dulces y mucho hilo

Me preparé concienzudamente para explicar en 20 horas qué es la Domótica y cómo nos puede ayudar en nuestras viviendas cotidianas y habituales. Me preparé concienzudamente porque yo todo lo hago así, y empiezo a creer que no todo en esta vida merece tanta atención, pero bueno, ahí estamos en el cambio.

Me preparé, estudié, y me inicié por primera vez en mi vida en la misión como docente, o formadora, que le dicen ahora, de forma oficial, que no oficiosa, en la que ya tenía alguna práctica.
Me ha servido para encontrar conexiones en todo lo que he hecho, y en todo lo que he aprendido.
Ha sido una experiencia intensa, pero al mismo tiempo satisfactoria. De todos es conocido lo que me entusiasma un reto, aunque los días previos ande en plena quejadera, aterrada ante lo desconocido.
Casi también 20h después, y 35 años, vengo a celebrar el día de la mamá. Me mimaron con letras y regalos, y ahora que con esto de la gestación no tengo que dar explicaciones, puedo emocionarme sin necesitar excusas, o comer sin tomar las mismas medidas, me di a una cosa y a otra a partes iguales.
Para festejar con mi madre y mi abuela, hice estos panecillos brioches.. La Thermomix sigue siendo mi mejor amiga en la cocina.

Y ya durante el fin de semana me lancé de lleno a otra nueva experiencia. He bordado con hilo Crescent Colours, y un lino (que no sé de dónde salió) la inicial de MyLittleButterfly, que me di mucha prisa por terminar, porque lo quería encuadernar yo misma, durante el fin de semana.
Ya estoy en la tarea de bordar otra igual con mi inicial, y colocarla al otro lado de la cama. Me ha encantado el resultado, así que ahora ando recopilando marcos aparentes, para encuadernar todo lo demás que tengo almacenado en algún roller.
Tengo en las agujas una mantita, y un body de lo más cursi, pero qué le vamos a hacer, no puedo renunciar a mi naturaleza.
Yo y mi estilo JuanPalomo, siguen siendo pilares fundamentales en esta casita, que cada día es más habitable y más resistente.
Y sí, sigo tejiendo, cosiendo, recortando y ensamblando, porque yo tengo el alma limpia y la conciencia también, y estas labores no son aptas para personas que no estén en paz.

Magic, inside of me


Sé que la magia está por todos lados, pero que también nosotros podemos crearla, construirla y repartirla.

Los momentos que vivo, me resultan inexplicablemente mágicos.
Mi barriga, en solo dos semanas se ha hecho prominente, atrevida, y sobre todo presente,.. pura magia.
Las patadas que MyLittleButterfly me da, como respuesta a las mil conversaciones que trato de mantener al día con ella, no pueden ser otra cosa que magia.
La sensación de plenitud, de tranquilidad, de sosiego,… de felicidad, en mi persona, en mi carácter, en la mochila de vivencias que traigo… eso solo puede deberse a la magia.
Y como dice bien el Sr. Dyer, cuando tu exprimes una naranja lo que sale es zumo, porque es lo que tiene dentro… ahora mismo, si me tocas un poco, lo que sale de mi es magia… porque eso es lo que ahora mismo hay dentro.
Y tengo la ligera sospecha, que esto no ha hecho más que empezar!

Huecos no vacantes

Mientras parezco la mujer orquesta, haciendo mil cosas cada mañana, por las tardes me entretengo preparando el armario y el cuarto, para MyLittleButterfly.
Desde la isla de acogida llegó una maletita preciosa, llena de tesoros, entre ellos esa muñeca, me convierto en cirujana o en pariente lejana del Dr. Frankenstein, y empiezo a ensamblar manos y piernas, cabeza y tronco…. Será su primera muñeca.
Ya casi 5 semanas aquí. Atravesamos el Ecuador, y nos posicionamos en la semana 20+5.

El tiempo pasa y es implacable, aunque no quieras devuelve a cada quien a su lugar.
Las personas se ubican dónde realmente están, y no dónde tu quisiste que estuvieran.
Se hace raro, no contar con esas personas con las que pensaste que siempre podrías contar, porque siempre repetían que ellas siempre estarían.. En fin, es el devenir de la vida.
Hay personas que entran una vez en tu vida, y luego se quedan ahí, o se desaparecen.
La cuestión, es que ahora no están, y las que sí están ocupan tanto, que tampoco es que tenga demasiado tiempo y energía para extrañar a las que decidieron quedarse fuera.
Es una etapa extraña la que vivo, porque el estrés de lo material, no me deja disfrutar al 100% de lo que viene, y tengo que hacer algún esfuerzo por darle la verdadera importancia a cada cosa.
Yo sigo viéndome crecer la barriga, es impresionante! y ver cómo se mueve (porque si miras atentamente se puede ver), se me quitan de un plumazo todos estos pensamientos.
Lo que sí sé, es que este tiempo es irrecuperable, y aunque las cosas vuelvan a cambiar, yo ya no seré la misma para volver a compartir las cuestiones cotidianas. Sé que estaré centrada en MisAlemanes, y lo demás dejará de tener importancia.
Llego siempre a la misma conclusión, los que están tanto físicamente como en la distancia, son los que tienen que estar, los demás sobran.

Me da vergüenza este país

Yo, hoy, tenía el firme propósito de tomarme el día libre, pero mira por dónde, no va a ser posible.

Hace tres semanas que estoy peleándome con los funcionarios de este país, con su sistema de ayuda, con su sistema de resolución de incidencias, y tres semanas después aún estoy en ello.
Ya no sé si reir o llorar, porque en este tiempo he pasado por todos los estados emocionales posibles que derivan de estas situaciones.
Semana 1: me solicitan una vida laboral, para adjuntar a mi CV. La pido por teléfono, donde me informan que tardará en llegar a mi domicilio la friolera de 15 días.. Pero que puedo solicitar un certificado digital y sacarla yo misma de la página de la Seguridad Social.
Entro en la página de la Fábrica de Moneda y Timbre. Solicito el certificado digital, recibo un código que debo acreditar en cualquiera de las administraciones públicas que informan en la página.
Voy a Hacienda, me acredito con fotocopia del DNI, y me dicen que he de esperar 24h a que se active mi certificado. No me informan de nada más.
En medio de la mudanza, en lugar de pasar 24h, pasan 48.. Cuando voy a descargarlo, mi certificado ha caducado.
Semana 2: Vuelvo a descargar otro código, y vuelvo a ir a Hacienda. Vuelvo a esperar 24h. Recibo el mensaje al descargar que con ese código no hay ningún certificado pendiente de descarga. De nuevo, paseo a Hacienda.. ¡Sorpresa! la señorita en cuestión olvidó oprimir el botón de Aceptar.. Mi certificado no ha sido generado, ni acreditado.
Vuelvo a esperar 24h.
Semana 3: Entro en la página de la Fábrica de Moneda y Timbre, descargar certificado, obtengo el error 207. No está especificado en ningún sitio dicho error. He de llamar por teléfono a Madrid, a la propia Fábrica, para pedir información sobre dicho error. El certificado no se puede descargar con Google Chrome, solo con Mozzilla o con IE. He de repetir todo el proceso.
Abro el IE8, descargo un nuevo código, y vuelvo a darme otro paseo a Hacienda, la señorita que me ve llegar, se mete debajo de la mesa. Me acredita de nuevo el código, y he de esperar otras 24h.
Hoy, con el reloj en la mano, y esperando impacientemente a que se cumplan las 24h, abro el IE8, y descargo mi certificado. El mensaje que obtengo es “su certificado se ha instalado correctamente”.
Me dirijo rápidamente a verlo, a buscarlo, a ver lo que tanta lata me ha dado. ¡Sorpresa!, no está por ningún lado.
Llamada de nuevo a la Fábrica. “Sí, ese mensaje sale siempre, pero su certificado no está instalado”.
Me preguntan qué sistema operativo tengo y qué navegador: Vista, IE8.
Atención a la respuesta: Es que esa combinación suele dar problemas, mejor descárguese el Mozzilla, o bien, haga los cambios siguientes que le especificaré en un mail.
A todas estas, han pasado tres semanas (3 SEMANAS!!!!!!!!!!!!), la vida laboral no la he recibido por correo, tampoco he podido descargarla, y algo que parecía (y podría ser) tremendamente fácil y rápido, es algo engorroso y lento.
Me da tremenda vergüenza el funcionamiento y la burocracia de este país, la ineptitud e incapacidad casi general de todo ese personal que recibe un sueldo digno de nuestros impuestos y que no son capaces de dar informaciones completas, o solucionar cualquier tipo de incidencia informática.
La frustración que siento es tan grande, que no tengo fuerzas ni para dar un grito.
Terminaré aislada, con el poco dinero que tenga debajo de una baldosa, y en lo que pueda, iré al márgen de todas las Administraciones Públicas.
Lo siento, pero este país, hoy me da mucha vergüenza.

Descubriendo artistas

Este fin de semana pasado, me llevaron de excursión por el Norte, no el mío, sino el norte norte.

En Corralejo, visitamos el mercadillo artesanal del Centro Comercial El Campanario.
Estaba lleno de turistas, y también de locales que disfrutaban del viento norte de un domingo cualquiera.
Allí descubrí a “aska” (cenizas en sueco). Una sueca muy jovencita y simpática que cose estos bolsos tan bonitos. Están hechos con una perfección en las costuras que me dejaron con la boca abierta. La elección de las telas y su combinación es espectacular.
Además de bolsos, tenía monederos y también unas originales etiquetas para identificar las maletas que me parecieron preciosas.
Allí reencontré a dos de mis antiguas alumnas, que tienen su propio puesto de camisetas con aplicaciones, primorosamente festoneadas, y que atienden a cualquier turista porque entre las dos deben hablar al menos cinco idiomas.
Yo, por mi parte, estoy tremendamente orgullosa de haber enseñado tan mal a mi alumnas, de haberlas tratado tan mal, de haberles ocultado todo lo que sé sobre telas y puntadas, de haberles hecho pasar tan malos ratos..
Y sobre todo estoy super agradecida de que ellas me lo demuestren cada vez que me ven, en cualquier rincón de ésta, Mi-Isla.

De rincones y recortes

Este mes de Abril, no me lo han robado, y como lo estoy estrenando y atesorando concienzudamente, disfruto de sus días y de sus noches.

La casa, ya no es piso, ya es como un hogar, y teniendo en cuenta todo lo que está pasando dentro de mí, tengo que alborotar de la misma forma por fuera.
Hace unos días cuando le conté a mi ex-roommate todo lo que estaba cambiando en casa, y todo lo que había desecho, sabiamente me apostilló: Así como se está haciendo hueco dentro de tí, tu lo estás abriendo por fuera. Y así debe ser, porque ya no son las ganas, es necesidad por despejar todos los ambientes.
Eliminé los cuadros que tenía encima del sillón, aquellos que fueron el fruto de un viaje al infierno, de esos que me daba antes, y que ahora ya ni recuerdo lo que eran. Era tiempo ya de cambiarlos. Embarcada con MiColegui, en una idea extraída de un libro, y alimentada por mi imaginación, nos ha salido este bonito tapiz, que ya está colocado en su sitio, y que me produce una satisfacción inmediata en cuanto lo veo. Da calidez al salón, y también me parece que es algo bonito de mirar.


Y en previsión de un día de visitas, de agradables conversaciones, de miradas cómplices, de charla entendida y entendible, he puesto mi horno en funcionamiento, y he agasajado a mis visitantes con estos cinnamon rolls. Da gusto cocinar en este horno.
El resto del espacio-tiempo, lo voy rellenando de recortes, de lecturas a medias, de escrituras explicativas, de pensamientos asustadizos…
Mi barriga crece, y yo quiero ralentizar estos momentos, porque aunque me muero de curiosidad por todo lo que está por venir, el temor a no estar suficientemente organizada y preparada me asusta. Confío en ella, en mí, en mi cuerpo, y no lo sabia que es la naturaleza.. Lleva 19 semanas demostrándome que es una ciencia más exacta que las matemáticas.

Un par de tardes con Judy

No recuerdo la fecha ni el lugar en el que compré este kit diseñado por Judy Rothermel, pero pongamos que fue en Chicago, hace como dos años.
Tiempo que lleva durmiendo el sueño de los justos en algún cajón, con este trajín de semi-mudanza que tengo, lo he descubierto.
Una tarde para decidirme en meterle la tijera y marcar las piezas. Otra tarde para ensamblar pieza a pieza, formar los bloques y concienciarme para planchar tanta mini costura. Y finalmente otra tarde para hacer el quilting y el binding.
Ayer por la tarde decidí el sitio, y ya hoy luce radiantemente en mi salón.
Está hecha con telas de reproducción de aproximadamente 1870, y el colorido es espectacular.
Ha sido el remedio perfecto para poner la mente en off, no pensar, no echar de menos, no provocar ansiedad, y dejar que las manos hagan su trabajo mientras la mente descansa un poco de tanto trabajo.
Por fin, la organización del piso está hecha, ahora solo falta que el escuadrón de limpieza tome las riendas del asunto y me deje la estancia como los chorros del oro.
Y una vez acabado el trabajo manual, la angustia ha vuelto, echo de menos, encuentro detalles en cada rincón que me provocan una sonrisa o se me saltan las lágrimas, depende del momento del día. ElPatrón se ha echo a la mar, y eso tampoco me ayuda. Pero ella, sigue moviendo mis agujas, mis días y mis noches.

El mío

Hoy, por estos lares, se celebra el día del padre.

Esta foto es del último Noviembre, y aunque no era la primera vez que bailábamos, es la única prueba que lo demuestra.
Me encanta la foto, aunque yo tenga cara de medio dormida.
Me parezco muchísimo a este señor que peina plata, y que conoce el cielo y la mar mejor que cualquier cosa; espero con el tiempo seguir pareciéndome a él, porque es de las personas que más admiro.
Soy su primogénita, y conmigo ha superado, con matrícula de honor, la asignatura de padre.
Él me hizo el mejor regalo: mi vida; en Agosto, espero devolvérselo.
Aunque él ya, lo anda presumiendo.

Para hacer un descanso

Llevo casi tres días enredada en cajas, bolsas, maletas.. No entiendo mi capacidad acumulativa. Estoy haciendo un escrito, tipo últimas voluntades, por si en algún momento pierdo la consciencia de mi mente, y dejo desatado completamente este Síndrome de Diógenes, que ahora mismo mantengo o intento mantener, a raya; para que mis descendientes o ascendientes tomen cartas en el asunto cuando ya no me pueda controlar.
Casi 40 bultos me traje de vuelta, y dos plantas.. Fue un viaje tranquilo físicamente (la mar como un plato), horrible mentalmente (mi cabeza en su proceso máximo de centrifugado).
Me lo estoy tomando con calma, porque si no perecería entre el agobio que produce andar por una casa empantanada de cosas, libros, lanas, y telas… y recuerdos acechándote en cada esquina.
Así las cosas, sigo dedicándome las tardes a la vida ociosa, y a la producción artesanal.
Me repito cuando digo, que ver un proyecto que se materializa es una de las satisfacciones que tengo en mi vida cotidiana, y más sabiendo que salen de mis manos.


Hace dos semanas, cuando estuve aquí, logré terminar tres de los proyectos que tenía en mente. El primero fue una mantina arrullo, con una tela que traje de de Chicago allá por el 2005, ya dicen por casa que el que guarda siempre tiene (esto puede ser cruzar la raya con Diógenes… ainsss). El caso es que el tacto es espectacular, y la tela de flores y el bies que MiColegui eligió resultan todo un acierto. El segundo fue un bolsito para LaConsentida, que lamentablemente se le rompió el asa y necesitará una reparación; es un bolsito la mar de apañado, por tamaño y forma. Y el tercero es la funda para una libretita. Puse de nuevo en práctica mi capacidad bordadora que tiene muchas aristas por pulir, pero que todo se andará, ahora tengo tiempo, aunque no por mi gusto, y espero que no por mucho tiempo.