La música que me salva, las flores que me calman

Estamos en Fase I.. Eso significa que hoy he podido ir a ver a mis padres, y a mis hermanas. Y que ha sido difícil y emocionante. Y que por momentos parece que todo ha quedado atrás.. Pero no, ver las mascarillas, los guantes, y las botellas de gel en la puerta, te recuerda dónde y cómo estamos. Y de unos días para acá, empieza esto a enredárseme como una bola que no me deja tragar.

Y quiero gritar, y quiero volver a la seguridad que tenía antes, a andar sola cada mañana. A que los deberes los corrijan quienes los deben poner, a no tener que volver a saber por qué se pone la “v” en lugar de la “b”, que a esta edad y altura de palabras escritas, ya no recuerdo por qué va una u otra.. lo hago de forma automática. Quiero ver amanecer sin los ruidos de la vecina de arriba a la que tengo bastantes ganas de sentar en una silla y hablarle como la adulta que no es, pero a la que hay que someter a un correctivo como si lo fuera. Y me doy cuenta de que sin casi darme cuenta voy entrando en ese oscuro y pantanoso terreno de la queja, y de querer pegarle fuego a todo.

Ahí me paro, y me estiro, y respiro. Me voy al salón y veo la luz tan bonita que entra por la tarde en mi salón pequeño. Y veo mis ramos de lavanda y de siemprevivas. Esos tres ramos, son un anclaje que no sé ni cuándo ni cómo hice, pero los miro y me ponen zen. Y de ahí, también me acuerdo de Jake. ¿Tu has visto a Jake?. En serio, mira a Jake, te doy unos minutos para que lo veas dos veces.

Ahora ¿Has visto a Jake?. Te puedo asegurar sin miedo a equivocarme que el 80% de las reproducciones de este IGTV las he hecho yo. Estoy enamorada. Así. En plan flechazo y sin duda.

Quiero que mi ventana de a la suya, across the way, y quiero oírle cantar cada mañana. Qué peligro tengo. A mi que me canten, y luego lo demás ya lo vamos viendo. Y así no se puede, la verdad. Que qué buenas noches, pero que de cuerdas rotas.

Parece que, ahora mismo, lo único que me evade un poco de todo, es la música. Hace un montón de tiempo que en LaCafetera nombraron a Guitarrica  de la Fuente. Y desde ese momento me declaré fan. Cuál fue mi sorpresa, que en la BSO de Valeria está incluido. Que no te voy a descubrir nada, si te digo que me la tragué entera entre el sábado y el domingo. Que bueno las opiniones son como el trasero  culo (a estas alturas ¿voy a hacerme la fina?) dicen, que todo el mundo tiene una, y yo no voy a ser menos. A mí me ha encantado. Y Maxi Iglesias como Víctor me parece un acierto total. Que sí, que el libro no era esto, pero chiquita novedad, búscame un libro que se parezca a la serie o película. Me da lo mismo, me lo pasé muy bien leyendo la saga, y me lo he pasado muy bien viendo la serie. Yo por mí, estoy pagada.

Estoy mal, dos enamoramientos en menos de 48h, voy entrando en espiral descendente y se me ha acabado el chocolate. Suerteh!

2 opiniones en “La música que me salva, las flores que me calman”

  1. No he visto Valeria, pero una serie q sigue fiel al libro… El tiempo entre costuras, el libro me encantó y no quería estropearlo con la serie, pero no me defraudó.
    Por cierto, yo también estoy a punto de estallar y nosotros seguimos en Fase 0, yo no he salido de casa desde el 13/marzo… no se nos va a olvidar ese día

  2. Me he pegado una panzada a leer tu blog hoy, porque iba con retraso jejeje. Ya me puse al día, «Memorias de una Geisha» es de las pocas adaptaciones que me han gustado de libro a peli.

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