El plan

He ido al cine. Y lo digo como si fuera un gran acontecimiento, aunque pueda no parecerlo. Para mí lo fue, porque no iba al cine a ver una película que fuera de dibujos o de temática infantil, desde que Emma nació. Así tal cual. 10 años sin ir. Que no es que no haya visto pelis, nada que ver, me las he gozado todas, con cierto tiempo de retraso. Solo eso.

¿Qué por qué? Pues por esa culpa estúpida que nos amenaza a las madres, no sé si a los padres les pasa, no tengo manera de comprobarlo. Si hay algo que puedo hacer con ella, hacerlo sola, me da la sensación de que le estoy siendo poco leal. Yo que sé. Ya en verano me pasó esto cuando tuve muchas ganas de ir a la playa pero me sentía culpable de no hacerlo con ella, y cuando se lo conté, me dijo: pues mira que boba, yo si fui a la playa, y me lo pasé muy bien. ¡Ajá! Todo bien.

Total, que fui al cine, y vimos la peli de las hermanas Williams.

Me gustó mucho. Muchísimo, aunque por momentos me exasperara.

No te voy a hacer ningún spoiler, tranquila. Resulta que, desde el principio, el padre de las hermanas Williams dice: he diseñado un plan.

Y ya, con esas cuatro palabras, a mi ya me tuvo con él. Y sabía que la película me iba a gustar. Así tan básica, también.

Me encanta planificar (¡sorpresa!)

Y pensar en el plan es algo que me pone,  directamente.

Para casi todo lo que hago, trazo un plan.

Hago una escaleta de acciones que me llevan al objetivo que me he marcado.

De hecho, cuando enseño a Emma a hacer algo, le doy las instrucciones siguiendo un orden y listándolas: primero… esto; segundo… aquello; tercero… lo de más allá.

Todo me parece que se simplifica si te paras y trazas el plan de acción. Por eso soy tan fan de las listas, los manuales, y las explicaciones ordenadas.

Primero pienso lo que quiero, luego enumero las tareas que tendría que realizar para conseguirlo, y así voy desmenuzando hasta sacar un calendario y poner por escrito (siempre por escrito) lo que voy a tener que hacer cada día, hasta conseguirlo. Al final, lo que tengo es una agenda. Y esto lo hago así tanto para objetivos que quiero alcanzar como para los proyectos en los que trabajo.

Hacer planes es sencillo, la cuestión del plan es ejecutarlo. Ponerte en marcha.

Hay veces en que pienso: quisiera conseguir esto. Trazo mi plan de acción, y cuando veo todo el esfuerzo que va a requerirme este plan, me doy cuenta de que el objetivo, tampoco me importa tanto como para realizar todo el trabajo que se va a necesitar.

Siempre está la pregunta incómoda de: ¿estás dispuesto a darle al plan lo que pide? Y ahí es cuando te das cuenta de que tal vez el objetivo, no es tuyo, o no te importa tanto, y no pasa nada. A por otra cosa. Porque siempre hay otra cosa.

Lo de estar quieta, no lo veo claro.

8 opiniones en “El plan”

  1. Me ha encantado Violeta, hasta me ha entrado ganas de hacer lista, plan .. habrá que ponerse ✍️

  2. Yo lo que quiero es que nos hagas un recorrido con todas las agendas, planners, diarios, bullet, que sueles hacer. Que nos expliques para qué utilizas cada sistema y cómo te organizas. Deseandito estoy.
    Por todo los demás, tú, siempre, auténtica.

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