De pelos y superficialidades

Nunca me han gustado las peluquerías.
No me gusta el pelo, cuidarlo, tener que sanearlo de vez en cuando.. Siempre he pensado que todos estaríamos mucho más cómodos con el pelo al 2. Pero he comprobado que el sentido del ríduculo es totalmente incompatible casi siempre a la comodidad, al menos en mi caso. Aunque me han dicho que esto se cura con los años, y puede ser..
Durante los 11 años que viví en Las Palmas, tuve la gran suerte de tener un peluquero magnífico en la peluquería que había al lado de casa. Con lo poco que me ha gustado siempre este trance, llegar allí y ni siquiera mirar al espejo, porque tenía plena confianza en las manos en las que depositaba mi cabeza era un alivio como pocos.
Tanto, que en una ocasión, casi después de quedarme medio dormida en una sesión de tijeras, sentí un colapso momentaneo al ver a Octavio pasarme la moto por mi cabeza. Cada uno de mis cabellos medían aproximadamente 2,5cm.. Los que me conocen recordarán aquel trance… Fue un shock durante unos días o meses, ya no me acuerdo, pero era taaaan cómodo…
Ya hace 4 años desde que estoy de nuevo en la Isla, y aún ando dando tumbos por las peluquerías, dejándolo ir hasta que me he dado cuenta de que como siga así, voy a parecer Lady Godiva en poco tiempo.
Esta mañana, y en homenaje a MyGirlfriend que tiene absoluto convencimiento en que la peluquería desestresa, me he ido a la pelu.. Con cierto terror, he entrado en un salón vacío… Esto no debería ser buena señal.. Pero he achacado tal circunstancia a la tan mentada crisis.
Me he sentado, y he procedido a someterme a una autorelajación para poder olvidar los temores que me invaden siempre cuando me siento en el lavacabezas.
Después de una charla muy amena, de cortar todo mi cabello más allá de 4cm, y de una sesión intensa de secador, puedo decir que ya tengo nuevo peluquero, y que se llama Javi.

7 opiniones en “De pelos y superficialidades”

  1. Qué susto. Según iba leyendo me iba poniendo en lo peor…
    Es curioso: esta tarde vi a una amiga que llevaba años sin ir a la peluquería y esta misma mañana ha ido: le han hecho un corte muy chulo, que le quita un montón de años.
    A mí sí que me hace falta una sesión de peluquería…

  2. En Louisiana tenía a Janet, que como tu peluquero, me podía sentar y dejarla hacer… ahora no parezco Lady Godiva pero sí una versión rechoncha de Lily Munster en castaño y canas.

    Lo justifico con la pregunta de la última vez que fuí: “de verdad quieres que te lo corte?”, “no, he venido a sentarme un ratito a estresarme aposta!”.

    En fín, que enhorabuena por el corte y por encontrar peluquería de confianza. Y digo, haría viajes intercontinentales para cortar? 🙂

  3. Dada la conversación que tuvimos hace poco sobre cortar el pelo al dos, por un momento he pensado que lo habías hecho!!! He llegado a la conclusión de que existen, al menos, dos tipos de mujeres, las que necesitan ir a la pelu tooooooodos los meses y las que van cuando es absolutamente necesario, casi como quien dice, por fuerza mayor. Sabes? creo que somos más felices… ;))

  4. Joder cómo echo de menos mi pelo…
    Ya lo tengo casi por los hombros pero no me acostumbro (o me niego inconscientemente a acostumbrarme, yo que sé…)
    Si te sientes cómoda con el pelo al 2 no es ningún crimen, yo salía a la calle calvita como una bola de billar y a lo más que llegaba la gente es a señalarme con descaro. Sólo se acercaban a preguntar los más osados porque pensaban que se contagiaba…o algo así :):):)

    Besos Violetazul

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