Es curioso asumir cómo cambia la escala de prioridades y cómo cosas antes sin valor, pasan a cotizarse muy al alza.
En este nuevo comienzo, no me ha quedado otro remedio que reestructurar mi escala de prioridades, llevándome alguna sorpresa con el estudio.
Una de las cosas que más aprecio ahora, es un aparcamiento. Llego a casa sobre las 18:40, casi 12h después de haber salido. Llegar por calles sinuosas y tener que dar varias vueltas por los mismos sitios invocando a cuanto santo se me venga a la mente para que alguno de los estudiantes que está por la zona, decida que ha llegado el momento del descanso, es bastante agotador.
El viernes, venía con ganas de socializar, y de hecho tenía plan para ello. Cuando iba llegando a casa, no podía creerlo: un hueco espacioso justo en la puerta del portal, era como un regalo a una semana agotadora. Aparqué con una sonrisa.
En ese momento se me vino a la mente la cita con amigos que tenía preparada, y el pensamiento que se me cruzó fue: si tengo que coger el coche para llegar a donde estén, me quedo en casa.
En ese momento, me di cuenta que mi escala de prioridades había cambiado, el parking ganaba muchos puestos frente a la reunión con amigos.
Ahora es así, y me parece muy triste.
Afortunadamente, estaban cerca, y fui andando. A veces, se puede tener todo.
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Código de colores
Ya casi va pasando la primera semana de trabajo, y de mi reincorporación al mundo laboral.
No ha sido fácil, pero tampoco es que haya acabado conmigo.
Lo primero que aprendí al llegar aquí, fue que yo soy un Casco Blanco. La Seguridad Laboral, pasa por el cumplimiento de la exigencia de los EPI (Equipo de Protección Individual), que se compone en mi caso, de botas y casco.
Las botas, hasta que me he acostumbrado a caminar con ellas, al menos no me han hecho daño, pero pesan casi más que mi bolso, y son muy frías!.
Y el casco… Al llegar, vi una hilera de cascos azules, cogí uno que aún tenía el plástico, y me dispuse a colocarle las pegatinas pertinentes.
El Encargado de Obra, vino corriendo con cara de susto, y abriendo mucho la boca, y me dijo, con su inconfundible acento portugués: no no, tue eires un cashco blahnco.
Y al ver mi cara de absoluto despiste, me dice: los peones son azules, y los oficiales, los encargados y jefes de obra son blancos, los encofradores son amarillos, y hay algunos por ahí que no tienen puesto definido y son grises.
Yo di acuse de recibo de la información, y me quedé pensando.
Hasta dentro de una obra, donde todo el mundo se encuentra realizando una labor, es necesario separarnos, e identificarnos… no sea que alguno se descoloque de su sitio.
Volver a comenzar
Así empezaba una canción de esas salseras, de las que aunque no te guste demasiado ese ritmo, hacían que los pies fueran solos..
Volver a comenzar…
Así me siento. Empezar el año, empezar un nuevo trabajo, empezar a ampliar el círculo de amistades, empezar a no pensar, empezar a ahorrar,…. todo es un comienzo.
Para este nuevo comienzo, me acompaño de viejas cosas, las agujas, la lana, y los libros. En cualquier andadura me van a acompañar.
La FLS se me está atragantando.
Llevaba en el bolso demasiado tiempo, y ahora no sé por dónde iba, así que sin pensarlo más y con sangre fría, la he sacado de las agujas, y… a volver a comenzar!!!
Del resto de la semana, qué puedo contar??
Que los amaneceres en el tajo son impresionantes, y que ya tengo cámara de fotos para tomar prueba de ello.
Que el casco tiene cierto encanto, lo mismo que las botas.. empiezo a creer que el estilo no está en lo que te pongas.
Y que para ser la primera semana, creo que he sobrevivido, con alguna lágrima, con sentimientos de profunda nostalgia, con morriña, y con ganas, a ratos, de salir corriendo
Día 1 mirando al mar
Iba a poner una foto de mi nueva vista, pero no tengo cámara, y el cable del telf no sé por dónde andará, desde luego por aquí no.
Ya estoy instalada, en mi nueva-antigua casa. Serrat, en estos casos, siempre hace presencia, cantándome aquello de “uno se cree..” y cuando menos te lo esperas te llegan a las manos, como caídas del cielo, fotos, notas, cartas.. Mi caparazón se ha endurecido con los años, o tal vez estas pequeñas cosas hayan perdido fuerza, ya no siento lo de antes.
Mi nueva oficina, que es una caseta de obra, en medio de una grandísima estructura, tiene vistas al mar. Esta mañana, llegué demasiado temprano, los nervios no me dejaban dormir. Llegué a la obra sin problemas, escuchando cadenaser, como antes.. qué raro es volver.
Ver el amanecer desde esta ubicación, mereció la pena. Me he mirado dentro, y he pensado ¿qué más puedo pedir?. Y sobre la marcha y como las ratas atraídas por el flautista, llegaron a mi pensamiento mil y una cosas que ahora mismo pediría. De un plumazo y sin alzar la voz, acallé todas y cada una de las peticiones, miré de nuevo el mar, la mar, el océano, mi Atlántico, y contemplé de nuevo la vista, deseando que nunca nadie, sea capaz de quitarme estos pequeños placeres que soy capaz de disfrutar.
Año nuevo…
… Vida nueva
Y en esta ocasión va a ser de verdad.
Estoy haciendo maletas, listas interminables, organizaciones múltiples.
Mañana a esta hora, estaré rumbo a GC.
Mañana a las once de la noche, estaré poniendo olor y tacto dos semanas de palabras.
El domingo a las diez de la mañana, estaré visitando mi nuevo centro de trabajo.
El lunes a las ocho, volveré a calzar botas y casco, y retornaré a los bloques, los planos, y la tierra.
Y el mismo lunes, a las diez de la noche, estaré en un concierto, de esos que me alimentan.
He empezado el año, con un nuevo trabajo, con alguna ilusión temeraria, y con ganas, de nuevo, de experimentar.
Año nuevo, vida nueva.
Blues de gofio
Primer concierto de Blues de Gofio, o eso creo, desde que se hicieron con el premio de Maxoarte 2008.
Concierto en La Carpintería, lleno de fans, y de gente despistada que disfrutó igualmente del show.
Blues de Gofio, compuesto por Jaran (batería), Cipri (guitarra), Aceysele (bajista y mi hermanísima), Sheyla (voz), y Gío y Toni (coros, y Toni, primisimo también). Faltó el otro guitarrista: Danilo.
Buenísimo concierto, velada divertida, y la mejor medicina, para olvidar que el 24 un capullo bebido e irresponsable se saltó un stop, y me empotró en una casa, dejándome el coche en un estado lamentable, y obligándome a reorganizar toda mi mudanza.
Pues eso..
Justicia o venganza?
Este año, estuve casi 2 meses, lo de que el blog tenga archivo es una manera super eficaz de hacer memoria, quejándome de lo mal que me sentía en un trabajo que nunca sentí mío, y del que finalmente me echaron, gracias a la inestimable ayuda de un individuo que no merece ni mención.
Cierto día, el día, escribí esto. Después de ese momento, el agua, lo que hizo fue quitarme la idea de la cabeza, y sumirme en un estado cuasi-zen, durante estos largos y críticos meses.
Esta semana, y de mano del mismo que me despidió, ha venido la venganza.
Seguramente, todo lo que dicen, no sea cierto.
Seguramente, tanto arrepentimiento, no sea de corazón.
Seguramente, tanto halago, no sea merecido.
Pero lo que es cierto, es lo que siento, siento que esto ya no es venganza, es más bien justicia.
Y lo importante, empezaré el 2009 con trabajo, bien remunerado, horario mejorable, y con una mudanza de por medio.
Dedicaré horas de limpieza y no solo en sentido literal sino metafórico, en mi nueva oficina, ubicada en una obra muy grande, en mi isla de adopción. La limpieza física es obvia, es una obra. La limpieza metafórica, es debida a que voy a ocupar el puesto del que no merece mención, y la mala energía que desprendía ha quedado repartida por todos lados.




