Libro 20 (2010): La niña que podía volar

.. Pero los ejemplares humanos, como tú y como yo, constituyen su mayor desafío. Otras criaturas solo necesitan alteraciones físicas y biológicas, pero con nosotros, con el ser humano exixte un problema adicional debido a esto (Conrad se señaló la cabeza). Los aspectos psicológicos, inteletuales y emocionales del ser humano hacen que seamos mucho más difíciles de manejar y controlar. Los investigadores han necesitado su tiempo, pero finalmente han comprendido que para poder rehabilitarnos y crear en nosotros una normalidad duradera han de hacer que la deseemos, la aceptemos y apreciemos su valor. De lo contrario, no funciona. ¿Y cómo lo logran?. Convirtiéndose en nuestros amigos, dándonos lo que queremos, haciéndonos sentir cómodos y, a ser posible, volviendonos involuntariamente cómplices de nuestra propia anulación. Algo que consiguen con demasiada facilidad en la mayoría de los casos…
Un libro que me ha devuelto mi capacidad de volar, de pensar y también de no querer controlar todos mis «defectos» para parecer normal.

Libro 19 (2010): Y de repente fue ayer

…Pensar seguía desvelándole. Como siempre, estaba aprendiendo, observando detenidamente los hechos, los gestos, las frases, las caras para acumularlas dentro. Guardaba tanto….
Estallarían algún día en su cabeza. No podía ponerlo todo en la trama de «La Huella del amor». Eso era todo lo que tenía, pensó: recuerdos e imágenes y «La huella del amor».
– Es mi dictadura -dijo en voz alta, y sus palabras se perdieron entre los gritos de la calle-. Es más fuerte que esa historia que vivimos cada día. Batista pudo escaparse de este país, abandonarnos a nuestra suerte. Yo no puedo ni separarme ni irme de aquí ni dejar de escribir esta telenovela.
Consultó el reloj. Las cuatro de la mañana, mala hora para empezar a hablar solo….
Un libro de Revolución, revolucionario, y también revolucionado.
A Boris siempre es un placer leerle.

Libro 18 (2010): Un grito de amor desde el centro del mundo

Después de clase, todos los días regresábamos juntos a casa. Recorríamos el camino de vuelta tan despacio como nos era posible. A veces, para disponer de más tiempo, dábamos un rodeo. Con todo, en un santiamén llegábamos a la bifurcación donde teníamos que separarnos. Era extraño. Aquel camino, cuando lo recorría solo, me parecía largo y aburrido, pero cuando iba con Aki, charlando, hubiera querido seguir andando eternamente. Ni siquiera notaba el peso de la cartera atiborrada de libros de texto y diccionarios.
«Posiblemente, en la vida nos ocurra lo mismo», pensé unos años más tarde. «Una vida solitaria se hace larga y tediosa. Sin embargo, cuando la compartes con la persona amada, en un santiamén llegas a la bifurcación donde tienes que decirle adiós».

Claro, directo, conciso y maravilloso.

Libro 17 (2010): Rapsodia Gourmet

«… Cuando le pregunto a mamá, me contesta siempre que no, que todo va bien, que son cosas de mayores, que no me tengo que preocupar por eso y que me quiere muchísimo. Eso ya lo sé yo. Pero también sé otras muchas cosas. Sé que el abuelo ya no quiere a la buela, que la abuela ya no se quiere a sí misma, que la abuela quiere a Jean más que a mamá y que a Laura, pero que Jean odia al abuelo y que al abuelo no le gusta nada Jean. Sé que el abuelo piensa que papá es un imbécil. Sé que papá está enfadado con mamá por ser hija del abuelo, pero también porque ella me quiso tener, cuando él no quería hijos, o al menos no todavía. Sé también que papá me quiere mucho y quizá esté enfadado con mamá por quererme cuando él no quería tenerme, y sé que mamá a veces está una poco enfadada conmigo por haber querido tenerme cuando papá no quería. Sí sí, sé todas esas cosas yo. Sé que todos están tristes porque nadie quiere a quien debería y como debería, y porque no entienden que sobre todo es consigo mismos con quien están enfadados…»

Pensé que no estaría preparada aún para leer un libro sobre comida, íntegramente de comida. De sabores, texturas, preparaciones, etc.. Lo he podido leer sin sentir náuseas, o sin tener que cerrarlo de golpe. Sin sentir ansiedad, ni tampoco asco.

Estoy mejor, aunque los 43kg aún no lo constaten.
Pero no es que haya podido leerlo, es que lo he disfrutado, y vuelvo a sentir que esta autora es buenísima con la pluma.
Lo he leído en tres días, experimentando entre sus páginas absoluto placer.
He sido feliz… feliz de tener la capacidad de disfrutar de las letras.

Libro 16 (2010): Los gritos del pasado

«… En los peores momentos, durante la noche, sopesó incluso la posibilidad de huir, de hacer la maleta y largarse lejos de la responsabilidad del deber, lejos del peligro de que el amor por su hijo se convirtiese en una arma que le apuntase a la sien y, poco a poco, terminara por despararse. Él, cuyo sentido deldeber había sido siempre ejemplar, consideró en serio, por primera vez en su vida, tomar la salida de un cobarde…»

Misterio, religión, engaños, y fanatismo…. Fácil enganche.

Libro 15 (2010): Un hobre soltero

«… A la hora de construir un refugio, según los expertos, conviene dirigirse al menos a tres contratistas distintos, para que nadie llegue a saber qué es lo que se está edificando, porque si se difunde el rumor de que uno dispone un refugio de mayor garantía, a la primera emergencia será atropellado por la chusma. Por esta misma razón, hay que ser realista y agenciarse una ametralladora. No es el momento de falsos sentimentalismos…»
Esta novela medio autobiográfica, me enseñó que uno es medio autómata cuando está en medio de una batalla de sufrimiento… Que se puede seguir viviendo con el piloto automático, y que el contacto con otro ser humano, muchas veces es más que necesario.

Libro 14 (2010): El frío modifica la trayectoria de los peces

«….La investigación es algo muy complicado, pero de una lógica muy simple. Todo debe estar establecido.
Si afirmas que Mélanie hace pipí de pie, antes debes probar que Mélanie existe. Si no existe, ¿cómo explicarás que hace pipí de pie?..»
Sencillo, con un protagonista de 11 años, con mucho frío, y con la posibilidad de soñar.

Libro 13 (2010): La elegancia del erizo

«…Pero si se teme el mañana es porque no se sabe construir el presente, y cuando no se sabe construir el presente, uno se dice así mismo que podrá hacerlo mañana y entonces ya está perdido porque el mañana siempre termina por convertirse en hoy ¿lo entendéis?..»

Sin duda alguna, el mejor libro que me he leído este año.
Está subrayado, escrito, mojado… Me he despertado después de este libro.

Libros 12 (2010): Perdona pero quiero casarme contigo

«…. Antes de meterse en la cama, coge e móvil para cargarlo. No tiene ningún mensaje. Ningún sobrecito parpadeante. Ninguna novedad. Uf. Escribe a toda velocidad «Estás ahí?». Y se lo manda a Giò. Espera un minuto. Dos. Al final se encoge de hombros. Da igual, se habrá dormido ya. Después Erica sonríe. Quizá esté soñando conmigo. Y con esta última idea en la cabeza llena de confianza, se desliza bajo las sábanas y se adormece feliz. No piensa que cuando has dejado de querer a una persona no debes mantenerla ligada a tí por el mero hecho de que te da seguridad y te hace sentir importante. El coste de la independencia, es la libertad, y ésta solo puede ser total cuando uno es honesto consigo mismo y con las personas que ha amado…»

Libro 11 (2010): Coraline

Entrada Programada: Sigo durmiendo, aunque a ratos me desvelo y leo.

– Perdóname por favor, ¿Cómo te llamas?. Mira, yo me llamo Coraline.
El gato bostezó cautelosa y prolongadamente, revelando al hacerlo una boca y una lengua de un asombroso color rosa.
– Los gatos no tenemos nombre.
– ¿No?- dudó Coraline.
– No -corroboró el gato-. Vosotros, las personas, tenéis nombres porque no sabéis quienes sois. Nosotros sabemos quiénes somos, por eso no necestiamos nombres.

Se supone que es un cuento de terror para niños,…

No sé, a mí desde luego me aterrorizó.