where are they, eh??? i’ll be happy if i found, at least, one
Autor: BrujaSinEscoba
Capacitada legalmente para ingeniar
Hace casi dos años, me subí a una tarima, y hablé durante casi 40 minutos, de cómo una máquina que supuestamente había diseñado yo misma, podía cortar una finísima lámina de acero.
No fue un rato agradable, pero tampoco fue el peor de mi vida.
Hoy, casi dos años después (a falta de unas horas) tengo un papel en la mano, encabezado por el mismísimo Rey, que atestigua que puedo ingeniar lo que se me ocurra, que tengo autorización para hacerlo.
Puede no ser importante, puede que sea solo un paso más, puede que solo sirva para poder ganarme el pan y desarrollar un poco más alguna de las capacidades que tengo de “ingeniar”.
Es difícil estar fuera de casa y tener días como el de hoy.
Echar tanto de menos algo que se te corta la respiración.
Tragar nudos sin descanso, y sentir que no se digieren.
Ahora mismo, si pudiera crearía un dispositivo, que borrara horas, o días, o personas, o cosas…
Pero mucho me temo, que mi título no me capacita para tanto.
Balance
Hago balance
y repaso viejas fotos.
Ya no soy aquel muchacho
con relámpagos en los ojos.
Conservo miedos
por los que aún debo cantar.
Aún siento el vértigo helado
al echar la vista atrás.
Libro 20 (2010): La niña que podía volar
.. Pero los ejemplares humanos, como tú y como yo, constituyen su mayor desafío. Otras criaturas solo necesitan alteraciones físicas y biológicas, pero con nosotros, con el ser humano exixte un problema adicional debido a esto (Conrad se señaló la cabeza). Los aspectos psicológicos, inteletuales y emocionales del ser humano hacen que seamos mucho más difíciles de manejar y controlar. Los investigadores han necesitado su tiempo, pero finalmente han comprendido que para poder rehabilitarnos y crear en nosotros una normalidad duradera han de hacer que la deseemos, la aceptemos y apreciemos su valor. De lo contrario, no funciona. ¿Y cómo lo logran?. Convirtiéndose en nuestros amigos, dándonos lo que queremos, haciéndonos sentir cómodos y, a ser posible, volviendonos involuntariamente cómplices de nuestra propia anulación. Algo que consiguen con demasiada facilidad en la mayoría de los casos…
Un libro que me ha devuelto mi capacidad de volar, de pensar y también de no querer controlar todos mis “defectos” para parecer normal.
Teoría de cuerdas
Sistema de aislamiento
Libro 19 (2010): Y de repente fue ayer
Poniéndome al día

En el swapetines de este año, fui premiada con una swapetina increíble. Tejió para mí unos calcetines preciosos, con una lana que cambia de color y que se adaptan perfectamente a mis pies.
Y como si eso fuera poco, también me mandó esos ovillitos y esas agujas de la foto.
No me canso de mirarlos, y no tengo la menor idea de qué patrón elegir, aunque tengo que decir que tanto mis manos como mis agujas están como locas por hincarle la punta.
El comfort quilt
Como ya escribí unas entradas atrás, la semana pasada estuve tremendamente ocupada cosiendo mi primer comfort quilt, cuyo destinatario era ElTécnico con motivo de su cumpleaños.
Es la primera vez que cosía uno así. Las fotos las imprimí en un papel transfer especial, bastante sencillo de usar. El diseño fue hecho casi al mismo tiempo que iba cosiendo. El acolchado fue a máquina en recto. Y gracias a esta puesta a punto de mi Janome, estoy con el gusanillo de volver a preparar otro sandwich y acolchar el otro top que tengo huérfano aquí.
Ocupando la desocupación
Va pasando mi primera semana de no trabajo (sigo sin ver ni un triste eurito, pero con esperanza).
No va mal, arreglando papeles, durmiendo comedidamente, y tomando té a discreción.
Ayer entre hielo y té, ganchilleé unas flores para un próximo tocado. En la cabeza tengo el diseño final, pero me parece que desde que lo empecé hasta que llegue a terminarlo, voy a padecer algún que otro ataque de impotencia.
Las instrucciones, a mí parecer no están muy claras, aunque también puede ser que yo soy un poquito torpita con el crochet.
Así que para ir sobrellevando los ataques, me vuelvo a terreno conocido, y retomo los Veylas.
Ya mi par está acabado, a falta solamente de los botones. Brevemente los estrenaré, conjuntamente con LaConsentida, que ya no puede vivir sin los suyos.
De novedades, pocas, pero alguna… estoy estrenando aparatito telefónico, que me tiene atontadita total…. he hecho de enfermera y taxista, y me ha gustado… y he tenido que reñir a la chica del norte por aprovecharse de un lisiado en un momento delicado de salud.
Aunque tu no lo sepas
Llevo algún tiempo con QG en la cabeza, supongo que ella tiene algo que ver.
Y esta canción concretamente es la que oigo a cada minuto.
Por querer saber, por querer aprender.. he buscado..
Hoy sé, que la canción es de Quique para Enrique.
Que está inspirada en un poema de Luis García Montero,
marido de Almudena Grandes, que escribió un relato basado en el mismo poema, que sirvió a Juan Vicente Córdoba, para rodar una película, con el mismo nombre que la canción de Quique.
Hoy sé muchas más cosas que ayer, sin embargo sigo sin entender cómo se puede extrañar tanto a quien no se ha conocido.


