que me toca elegir.
Y que su quiero de verdad,
algo que no me abandone nunca
bajo cualquier circunstancia,
tengo que buscar la forma de que alguien
me contagie un par de papilomas.
El mas fiel de los organismos celulares que puedas tener
En el Sur de Gran Canaria, hay un Oeste Americano, con vaqueros, mexicanos, caballos, vacas, un par de búfalos y una colección de serpientes de cascabel, que hicieron las delicias a mi bióloga interior.
En mi memoria está la historia que cuentan mis padres de cuando se abrió este miniparque. Realmente nunca pensé que fuera a visitarlo, y héme aquí, muerta de cansancio después de pasear más de 5 horas bajo un Sol de justicia, rodeada de Alemanes, y con la niña a flor de piel.
El motivo, era el cumple de dos Alemanes, El Patriarca (como le han acuñado en otro sitio), y del NiñoTerremoto (o mi amor secreto).
Hoy y gracias a estos cumpleaños como excusa, he visto vacas de cerca, que me encantan, también búfalos, que no me resultan tan simpáticos despues de haber visto aquel documental en el NG, pero me quedo con la cantidad de serpientes que pude contemplar. Una de ellas, puso incluso su cascabel en marcha, satisfaciendo toda mi curiosidad.
Para una asocial como yo, pasar el día, (completo) rodeada de tanta gente de la misma familia, es toda una novedad. Me da tiempo a pensar y observar, pero sobre todo me da tiempo a disfrutar.
Y… lo más raro, es llegar a casa, y que el silencio que me acompaña cada día, a cada hora, de pronto me resulte un extraño.
Llevo varios días que estoy como la marea, que voy, que vengo, que me vacío, que no me termino de llenar.. y mientras tanto, con oleaje, con mar de fondo, y pocas veces en mar en calma.
El motivo no lo sé bien, la causa tampoco, lo que tengo claro son los efectos.
Así las cosas, he puesto los cinco sentidos, y también el sexto, en encontrar la perfección en el modo ameba.
Se me da bien, y ya casi lo tengo totalmente controlado el modo mejillón: me aislo y dejo de estar en el “mundo” por unos días. Me va bien, pero ya voy necesitando alternativas, sobre todo porque mientras tanto el mundo sigue girando, y es todo un trabajo ponerse las pilas después para volver a coger el movimiento.
El modo ameba está en pruebas. Consiste en no pensar, no sentir, solo seguir la corriente, imitar puramente el devenir diario de las amebas, como su propio nombre indica.
Es tremendamente difícil, más que nada porque me resulta complicadísimo dejar de pensar o de sentir, yo que soy todo pensamiento o todo sentimiento.
La cuestión es que mientras me entretengo practicando, estoy totalmente concentrada en eso, y puedo dejar de lado todo lo demás, esto es, todo lo que me hace pensar y todo lo que me hace sentir, qué contradicción.
Ya veremos si consigo llevar a buen término el experimento. Aunque ahora pensando, creo que lo mejor sería una ameba dentro de un mejillón.
En esto he ocupado la mente esta mañana, mientras intentaba hacer trámites burocráticos indeseables e interminables; y como medida de defensa para no matar a nadie…Que es ver un modelo nosécuantos, y ya me pongo iracunda..
– Es bonito, lo tienes bien cuidado.
– Es el que tengo, así que lo cuido.
– Hay bastante espacio.
– Sí es amplio.
– Me gusta, me gustaría quedarme… me sentiría bien aquí.
– Si, es acogedor.
– ¿podrías alquilarme, un espacio?
-…… lo siento, creo que no puedo alquilarte nada, lo tengo todo hipotecado.
Y lejos de lo que parece, esto no fue una conversación inmobiliaria.
Definitivamente, uno no puede negar que el amor existe, aunque no sea en plan pareja con pupilas en forma de corazón, y música de violines en los oídos constantemente, pero es amor al fin y al cabo.
Eso es lo que estoy empezando a sentir, por los dos libros de esta diseñadora, poco a poco, he ido tejiendo casi todos sus proyectos, y con cada uno de ellos la felicidad es plena, lo que no siempre puedo decir cuando mis pupilas se ponen en forma de corazón, y el zumbido de violines me alcanza las orejas, es decir, enamorarse de Ysolda y sus patrones, es como una inversión segura.
Scroll Lace Scarf tejido en rowan pure wool color chocolate comprado en tira del ovillo el año pasado. Usé algo más de ovillo y medio, trabajando con agujas Denise del nº4.5mm.
Se teje primero el borde, en sentido vertical. El patrón se teje en los dos sentidos, es decir, que el calado se va haciendo tanto en las vueltas pares como en las impares, con lo que hay que estar un pelín atento. Aunque es cierto que es fácilmente memorizable.
Luego en sentido horizontal, se remontan los puntos para hacer el largo de la bufanda. Y de ahí se empiezan a trabajar las vueltas cortas.
Lo que he aprendido con este patrón: recoger los puntos montados de forma provisional con una cadeneta de crochet, e incorporarlos al largo de la bufanda. Y también a rematar los puntos haciendo un pseudo picot.
La terminé el domingo pasado, y a día de hoy, viernes, me la he puesto tres veces. Claro que esto no es todo mérito de la bufandilla, el tiempo absurdo y extraño que está haciendo por estos lares me está dando una manita.. que hoy amaneció lloviendo.
Mientras tejía, he estado escuchando la nueva recomendación de MiGurú, que aunque de entrada no es muy fácil, si que te llega dentro cuando le prestas más atención. Como siempre, MiGurú, me conoce bien, y mejor que cualquier doctor, sabe cuál es la prescripción perfecta para mí, según mi estado de ánimo.Y por fin hoy es viernes, así que vayan acomodando agendas, que hay que aprovechar el fin de semana, a ver si el tiempo nos da tregua!
Con todo cuidado vigila tu corazón,
pues de él mana la vida,
aparta de ti las palabras adversas
y aleja de tus labios la malicia.
Que tus ojos miren de frente
y tu mirada vaya derecho hacia adelante,
fíjate bien en qué lugar pones los pies
y que sean firmes todos tus caminos.
Proverbios 4:23-26
