Libro 3 – 2012

Para reforzar la opinión que me dio el primer tomo, he terminado el segundo, y si… sigo opinando lo mismo, y para variar no soy la única. Aquí el mejor resumen de la segunda parte. Si quieren leerse el libro completo, no seré yo quien se los impida, aunque la verdad, creo que el resumen es mejor que el completo.
Estoy con el tercero, como no podía ser de otra manera, con esta maldita costumbre que tengo de no dejar las cosas a mitad. La ventaja, es que como se lee en diagonal, se acaba bastante pronto.

Terminando tareas, y luchando contra los viruses

Hace unas semanas, MiColegui, propuso un monográfico para ir haciendo boca al tiempo que se acerca: Me encantan este tipo de monográficos, porque compras el material para hacer el trabajo en cuestión, que en este caso era un camino de mesa, y pasas la mañana del sábado cosiéndolo en el taller, por el mismo precio.
Yo a parte del camino de mesa, quise hacer también dos individuales, para tener las mesas a juego.
Ese día, nos agasajaron con un delicioso desayuno a base de café, croissants y un peach-crumble que trajo Natalia, que estaba para recoger cada una de las migas!.
Ese día me llevé la mayor parte del trabajo hecho, a falta solo de unas puntadas de aplicación y poco más.
Tengo que decir, que el acolchado, ha sido cortesía de MiColegui, que está hecha una experta en cuestiones de acolchados a máquina.
Así que ya hoy lucen elegantemente, o así me lo parece, en mis mesas.
De paso, por fin, he terminado mi Color Affection, que lleva un buen número de meses en las agujas. Ha quedado grande, pesadito y bonito de ver. Claro que mirándolo con mayor profundidad, tiene ciertos pliegues que no me terminan de llenar, y que me parece que con el bloqueo no se van a ir. Suerte que al llevarlo encima, no se notan tanto.
Llevamos dos días encerradas en casa, intentando combatir un dichoso virus griposo, que nos tiene a las dos bastante tocadas. Ella con otitis, y yo con un quebranto-tos-dolor de garganta espectacular. Aquí estamos, las dos tomando el mismo frasquito de antibiótico que nos recetó la pediatra. Momento que por cierto, quiero olvidar. Chiquito show que armó la Mariposita desde que entró a consulta. Aún no le había hablado la doctora, y ya estaba haciendo pucheros, no se imaginan como se puso cuando la fue a tocar…
Estamos pasando los días como podemos, ella está griposa, pero eso no impide que quiera estar andando todo el día, que lo quiera coger todo, que quiera jugar.. Y yo, voy arrastrándome detrás de ella para vigilar que no se haga daño con nada, porque a esta edad todo es un peligro!
Estos días, no sé si habrá sido por la fiebre, he estado muy reflexiva. Están a punto de cumplirse los dos años desde que la maternidad se hizo un huequito en mi vida para terminar de llenarla por completo. Hay cosas increíbles, todo es una aventura, y ver como avanza en su crecimiento, aprendizaje, logros, no tiene palabras. No obstante, tiene algo negativo. Recuerdo cuando estaba en El Mirador, hablando con un jefe de obra, que ya era papá. Le conté la noticia, y después de darme las sinceras felicitaciones me dijo: ahora vas a saber lo que es de verdad querer y que te quieran, amor de verdad… Pero también vas a saber lo que es el miedo… Miedo de verdad.
En ese momento, o no quise atenderle o no quise escucharle… Ahora, después de 15 meses, y estos días viéndola tan chafadita, resuenan, con muchísima razón, sus palabras en mi mente.

Dando vueltas por el Caribe con John

La música es una magia poderosa. Conozco a John Mayer hace ya unos años. Fue ElFlaco quien me lo presentó. Su primer disco, está asociado inevitablemente en mi memoria a esas charlas sobre libros, música y mudanzas, con él.
El Battle Studies es otra cosa. Lo compré, junto con otros dos discos más (porque yo compraba discos hasta que llegó a mi vida el Spotify) un viernes de camino al Sur de GranCa, a un fin de semana que yo esperaba que fuera revelador, como si me fuera a adentrar en la selva de Perú y fuera a tomar la ayahuasca. Nada más lejos de la realidad, recuerdo volver por la autopista con el disco de Ben Harper a todo volumen, y el corazón un poco más rotito.. qué cosas!
La cuestión, es que pasó más de un mes de esa desastrosa experiencia hasta que lo escuché por primera vez.
Y una vez más, como me suele pasar siempre con John,  fue amor a primera escucha. Creo que lo tuve puesto en el coche durante casi cuatro meses. Y en mi memoria está vinculado totalmente a ese tiempo.
A los amaneceres en Vecindario; a los atardeceres de Pozo Izquierdo, con el viento alborotándome el pelo y refrescándome el corazón; a las tostadas con mantequilla para desayunar… a MiTrinchera con sabor al Caribe.
Esta semana, y en vista de que ya está el último disco de John en el Spotify, me he puesto en el coche el Battle Studies.. Todo ha venido a mi mente, todo de golpe.. Los kilómetros de autopista, en coches separados para llegar a destiempo, y los terribles cafés de máquina con miradas cómplices. En lugar de nostalgia, tristeza, o angustia, lo que he sentido es alegría… He tenido la gran fortuna de encontrar a un amigo en medio de tanto destrozo, un amigo que me tendió la mano, y recuperó mi alma. Y me siento afortunada, porque sé que está, siempre está…. El Caribe siempre acoge, El Caribe siempre salva.

Libro 2 – 2012

Sí, leyendo esto… Podría hacer una crítica, un resumen, y dar mi opinión.. Pero hay alguien que ya lo ha hecho, y es más, lo ha hecho divinamente, secundo cada una de sus comas.
Si has leído este libro, lee esta entrada, no tiene desperdicio.
Y sí, también voy a leer los otros dos libros, para poder reafirmarme en lo que ya pienso de esta trilogía, que queriendo llegar a la Saga Crepúsculo, no le llega ni al índice de capítulos.
Lo mío puede que sea un poco de sado… pero del de verdad. Chiquito truño!

Libro 1 – 2012

Desde que nació LaMariposita, el tiempo que le dedico a mis aficiones, se ha visto lógicamente reducido. Así, una de mis pasiones, como es leer, se ha visto relegada al final de la lista de cosas que hacía y no hago. Todo ese desaguisado se ha arreglado como por arte de magia, desde que tengo mi Kindle.
El primer libro que he leído en él es este: Dormir sin lágrimas (Rosa Jové). LaMariposita siempre ha dormido mal, bueno, exactamente lo que le pasa es que le cuesta conciliar el sueño. Una vez dormida, duerme tranquilamente, aunque se despierta cada tanto para tomar su ración de leche y sigue durmiendo.
Todo esto lo tenía contemplado, y asumido. El problema ha sido el tremendo tiempo que pasa desde que yo digo: vamos a dormir, hasta que finalmente cae rendida. Ha habido días en que ese tiempo ha sido de 2h. Tiempo en el cual pasa de todo: la acuno, la mezo, la acuesto en la cama, le cuento un cuento, me quedo callada, le doy toquecitos, le doy leche… y mi estado de ánimo cambia igualmente: resignada, tolerante, frustrada.. He probado casi de todo lo que se me puede ocurrir, menos dejarla sola y que llore.
Después de leer el libro, he aprendido algunas cosas, y he puesto en práctica algunos de los consejos que da. Hemos conseguido reducir el tiempo a 45 minutos, en el peor de los casos, y espero que siga reduciéndose. Ir a la cama ahora, porque yo estoy más concienciada, es más calmado y tranquilo. Y sin lágrimas. No las había antes, y tampoco las hay ahora.

Domingo de trabajo, flores, lanas, ….y 30º a dos pies

Este primer domingo de Noviembre, nos hemos levantado al alba. LaMariposita sabía que tenía hacer un montón de cosas, y para ayudarme, ha tocado diana poco antes de las 7.
Hemos desayunado delante del pc prácticamente. Y luego yo me he dedicado a pulir un trabajo terminado, y ella a dar buen repaso a sus libros nuevos, buscando flores, pelotas, y nenés titititos.
Yo de paso, he confirmado los superpoderes que me han salido desde que soy mamá: al mismo tiempo he imprimido 4 copias del proyecto en cuestión, he cosido parte de los deberes del curso que hice ayer (post próximamente), he organizado fotos, descargado capítulos de mis series, he cantado, tendido una lavadora,… y todo en un rato!.
Luego hemos aprovechado a la Peque en casa de la mamma, para que nos sacara unas fotos. Por fin puedo subir a Ravelry mi chaqueta terminada. Me ha encantado tejer este patrón, y tengo muchas ganas de estrenarlo, cosa totalmente imposible con estos 30º de temperatura que nos acompañan día y noche.
Y hoy nos han traído un regalito desde la finca del tío. Esto de volver al núcleo familiar tiene esto de bueno. Nos han traído una rosa rosa, abierta y olorosa, perfecta!
De super sorpresa una bolsita llena de flores de algodón. Desde que era pequeña no las veía. Ahora voy a intentar sacar las semillas, y ver que pasa. Estoy como niña con zapatos nuevos, aunque estén sucias, y aún no sepa bien qué hacer con ellas.
Hemos inaugurado noviembre de muy buena manera, y de forma bípeda. LaMariposita se traslada sobre sus pies, de forma insegura pero rotunda. No quiere que le den la mano, y tampoco que le digan a donde ir.. Me esperan días complicados.

Si no viene, habrá que ambientarlo

De lo mejor de esta época del año, a parte de que nos devuelvan la hora que nos quitaron en junio, es que empieza a refrescar. Por esta zona tímidamente, pero algo sí que se nota. Y no es que me no me guste el verano, que me encanta, pero todo tiene su límite, y pasar casi cinco meses a más de 30º es más que suficiente verano.
Se supone que los árboles  deben de poner sus hojas naranjas, y luego perderlas, y al andar por la calle se oye cruch-crunch, y todo tiene ese toque anaranjado que enamora.. Eso solo pasa en Canadá, y lo sé por las fotos de Jackie. Por aquí, no pasa nada, es decir, la temperatura baja un poco y ya. Pero va a impedir eso que no disfrutemos de un otoño como el de las fotos? Por supuesto que no!.
Así que si el naranja no está, habrá que buscarlo.
Lo primero la puerta, una corona artificial, traída desde los estates en un viaje incómodo, largo, y con numerosos registros: ha merecido la pena.
La semana pasada en mi supermercado no habitual, encontré esta calabaza: imposible dejarla allí.
En casa, flores naranjas!
Y ya para que el ambiente sea totalmente otoñal, y esto sin esfuerzo alguno, lo mejor de estos días es poder tomar infusiones calientes.
La DolceGusto, está más que amortizada!. Un té verde chino-francés, que es el mejor que he probado nunca, ya que no soy aficionada al té verde, éste en concreto me ha hecho cambiar de opinión. Un  té negro muy suave: Prince of Wales. Y previsora como soy, un Christmas tea, que es especiado y afrutado al mismo tiempo, ideal para las tardes de domingo con un buen bizcocho.
Que más podemos pedir para un otoño imaginado?.

De lo máximo a lo mínimo, pero en rojo

De un tiempo a esta parte se ha puesto muy de moda el Trapillo o Zpagetti. Aquí en Fuerte no tenía la posibilidad de encontrar para poder tocar y experimentar. Pero tengo la suerte de contar con un HadaMadrina que está siempre pendiente para que pueda probar todas estas cosas nuevas.
Por correo y como anticipo al cumpleaños me mandó un ovillo de Zpagetti en el color adecuado. Seguramente que si yo hubiera ido a comprarla también hubiera elegido ese color, es muy yo.
Junto con el ovillo me mandó un gancho.
Estaba casi convencida de que crochetearía un camino de mesa gigante o algo similar, pero al pasar por su blog, y ver el cojín de domino-knitting, no pude resistirme, siempre he sido más de agujas que de gancho.
Saqué mis agujas rectas de 15mm y ahí me puse a tejer.
Es divertido, muy divertido, pero también costoso. Mis manos son pequeñas y están acostumbradas a tejer hebras finas, y medias, pero algo tan grueso no lo había tejido en mi vida. Me costó bastante. Aunque estoy enamorada del resultado, y ya está formando parte de los cojines del salón. Después de tejer esto, sigue sobrando un poco del ovillo, que aún no tengo claro a qué dedicar, aunque si miro mis necesidades, lo mejor sería ganchillear un cubilete para los hilos que van sobrando al coser.
Mientras me lo pienso, he terminado el primer cuadrado de este conjunto de cuatro bordados en red work. Es un diseño de EvaGustems, y lo tengo casi casi de mi último cumpleaños.
Pasar de las agujas de 15mm a las pequeñas puntadas de hilo finca nº12 ha sido todo un cambio.
Mientras bordo, y tejo, estoy enganchada a la serie Once Upon a Time, aún no he terminado de ver la primera temporada, pero puedo confirmar que me está encantando.
Y ya hoy, me despido de mis 36. Lo voy a hacer comprando los ingredientes de una tarta para mañana, recogiendo unos estantes de la tienda sueca para mis libros, y esperando mi Kindle (regalo de los papás), atrás quedaron los malos humores y las tristezas por cumplir años. Mañana y para celebrar voy a poner en marcha de nuevo ElReto, otro año de fotos, para capturar con la cámara los pequeños momentos que hacen más llevaderos los días.

Conservas en bote con pan y matequilla

Si hay algo que últimamente llega a casi obsesionarme es el DIY (do it yourself). Me encanta poder usar todo lo que tejo, lo que coso, lo que cocino.. Y es en éste campo donde me puedo volver literalmente loca. Empecé haciendo pasteles, queques; pasé al pan, a los bollos, la base de la pizza.., y ya desde hace un tiempo estoy loca por las conservas.
Estar de nuevo en casa, me da la posibilidad de estar más cerca del campo. Parte de la familia tiene huerto, un huerto de verdad, no como el mío, que fue como un huerto de juguete.. pero todo se andará.
Y así, me veo en casa, con una bolsa con calabaza, cebollas moradas, tomates, pimientos… Todo recién cogido y todo super fresco. En casa somos dos, y LaMariposita todavía no llega a comer cantidades decentes de casi nada, bueno sí, de leche sí. Así y teniendo en cuenta que tirar comida es algo que no puedo contemplar, que el mundo de las conservas es amplio y muy interesante para experimentar, me he puesto manos a la obra. El resultado es un bote de dulce de calabaza, con canela y cardamomo; un bote cebolla caramelizada sin azúcar y con mostaza; y un bote de salsa de tomate con pimientos, un poco picante, ideal para las pizzas.
La cebolla en bote la uso para acompañar casi cualquier cosa, me resulta riquísima incluso sola.
El rey de los botes de conserva en esta casa es el atún. Lo trae ElPatrón, directito de la mar, más fresco no puede ser, y es LaMamma quien lo embota. Esto sí que es un manjar de Dioses, con su punto de sal y en aceite de oliva virgen. Solo, así directo del bote, con un poco de pan de leña es suficiente para degustarlo.
Y después de pasar un par de horas en la cocina bailándonos un pan y mantequilla un par de veces, y que todo tenga olor a comida, a fogones a pleno rendimiento, y de que no termine de espantar la cantidad terrible de moscas que pueden entrar a la cocina por la rendijita que dejo abierta. Bueno, igual solo eran dos, pero molestas como cincuenta. He puesto un limón con clavo en el frutero, para que todo huela rico, y para que de paso éstas indeseables desaparezcan.
Con la alacena llena de botes, y la casa oliendo a otoño, nos hemos ido a la Feria del Saldo que hay este fin de semana en mi pueblo. Será que a mi lo de ir a comprar no me motiva demasiado, y mientras la mayoría se prueba zapatos, trajes, blusas, yo solo he encontrado una pequeña colección de libros infantiles, a un euro la unidad, imposible dejarlos allí. Y un esmalte de uñas, porque amigas esmaltes, nunca hay suficientes.

Será por algo

Octubre es un mes especial..
Es mi mes. Ahora ya lo asumo como tal, sin dramas y sin más rodeos.
Pero no solo lo digo yo, la naturaleza me da la razón.
Por esta tierra, los cielos en Octubre son espectaculares, tanto al amanecer como al anochecer.
Las mareas están más altas de lo normal, y también más bajas.
La playa te recibe con soledad, con el frío justo, con la ración de Sol necesaria, y con esa brisa exacta que ayuda a hacer de la playa el mejor sitio para estar.
Octubre es un buen mes, y nosotras ya, estamos celebrándolo.

PD: La puesta de Sol, como no podía ser de otra manera: en MiNorte