Sábado víspera de San Juan. Aprovecho la excusa de la magia que dicen que tiene esta noche para pensar, y planear lo que queda del año.Haciendo mi lista de “lo que se vaya, que desaparezca”, me di cuenta de que tengo en mi vida, demasiados flecos sueltos, historias sin concluir. Así que me conciencié y me puse manos a la obra.
No quiero volver a San Juan el año que viene, y volver a tener todos estos proyectos, más no se cuántos más (todos los que me de por empezar) sin acabar.
Sacando y estudiando mi pila de WIP’s, me decidí por el Stack’n’Wack, que llevaba aproximadamente dos años en la bolsita. El top lo hice en un fin de semana, con ayuda de una clase on-line de MiColegui. La trasera la compré en Chicago, la primera vez que estuve allí. Le he puesto un acolchado por amarres con una lana 100% algodón de color azul, matizado, que compré este año en un Walmart en Chicago. Y el binding lo compré este finde en Los Retales. Le puse una etiqueta, que ni me acuerdo donde compré. El resultado final es bueno, a mí por lo menos me gusta.
El domingo, pasé la tarde con mi familia materna en casa de la abuela, que lleva dos fines de semana asombrosamente lúcida. Lo que nos alegra a todos, y nos lo hace pasar también muy bien, porque sus comentarios no tienen desperdicio. A media tarde y como requieren estas reuniones, llegó la hora del café, el té, la infusión, lo que sea…




