Hay dos momentos claves, de puro nerviosismo, cada vez que cruzo el charco.
Uno es al llegar, hacer la cola de “all passangers” o “foreing visitors”. Siempre me da el mismo estrés llegar al mostrador de inmigración y esperar las preguntas del policía de turno, no siempre amable, y no siempre agradable.. No sé qué es lo que me angustia, por mi cabeza pasan cosas como que seguro me van confundir con algún integrante islamista con serias intenciones contra el país.. y empiezo a ver una película en 3D de como me llevan a una sala de interrogatorios.. en fin, ya se ve, tengo demasiada facilidad para hacerme una película, igual estoy perdiendo el tiempo en lugar de ganarme la vida como guionista.
El otro momento tenso, es cuando armo la maleta para venir. Empiezo a coger una y otra, y a intentar descifrar su peso exacto, porque pretendo no pagar ni un céntimo por el exceso de equipaje. No sé qué peso exacto te dejan llevar, ni tampoco cuántas maletas. Varía de una compañía a otra, y también de un año a otro, y básicamente depende del personal con el que vayas a toparte.

Este año todo fue bien. El policía de inmigración, me dejó hacer de intérprete con cada una de mis chicas, las 4 que fueron de Fuerteventura, bueno con 3, porque a mi prima le vieron cara de querer atentar contra el saliente presidente, y la fue a buscar otro
amable policía a la cola, para entrevistarla él mismo.. También ahora pensando, como es tan guapa, igual, aquel amable señor solo quería quedarse con una foto de ella, de esas que sacan cada vez que pasas por ahí. No sé yo si el tonito de voz que tenía era por eso, no lo tengo claro.
Pasamos el control sin problemas a la ida, y también a la vuelta, y no tuvimos que pagar exceso de equipaje hasta Madrid, y de ahí a casa, nosotras tampoco, nuestra delegación catalana, no corrió la misma suerte.
De mis maletas, estos días han salido muchas cosas, entre ellas este precioso baby quilt. Es un kit, con patrón incluído, muy fácil y rápido de hacer. Así que con la proposici

ón de no acumular cosas sin coser, este sábado me puse a la tarea.
MiBerni, ha dejado de estar bajo la mesa, para estar sobre la mesa, y ahora su sonido es diferente. Creo que está contenta de estar en activo, y me lo agradece dando unas puntadas estupendas. El kit, lo corté, cosí, acolché y ribeteé el sábado. Ahora está a la espera de ser entregado a su destinataria, una nena monísima, sobrina postiza de un indefinible que me alegra bastante los días. Me guardo el patrón porque me ha parecido muy gustoso de hacer.
Y el domingo, como ya tenía las pilas puestas, saqué un kit de los que le compré a Wendy, un countdown de Navidad (en la foto, los números, esquina inferior derecha). Como era de esperar, el kit viene completito, y el patrón perfectamente explicado, así que el mismo domingo, con Alicia perdida en su mundo, de fondo, lo corté y lo cosí, me toca ahora pelearme con el diente de perro de MiBerni, y aplicar todos esos numeritos, y si digo que no me apetece, estaría mintiendo como una bellaca.