Obligación = Estrés

Desde hace algún tiempo, aproximadamente 33 años, me vengo dando cuenta de que las obligaciones en mí producen estrés. Y aunque sé que trabajo mejor, con la marcha forzada, no me gusta hacer las cosas por obligación, ni tampoco con tiempos de entrega, sin embargo, y aunque intento deshacerme de los plazos, siempre me veo envuelta de una u otra manera en la ola del estrés provocada por obligaciones varias. De momento sigue siendo ola, y yo, criada en la Mar del Norte, sé remar bien, así que sin tragar mucha agua, aquí sigo.

Se me hace más agradable pasar esta ola, entre planos, normativas que no entiendo bien, alguien algún día, me va a explicar quién redacta las leyes y los decretos con los que tengo que trabajar a diario últimamente, y sobre todo, qué fuma. Es imposible su comprensión completa, deduzco que esa es la finalidad, para luego poder decir aquello de quien hace la ley hace la trampa.
Me ayuda bastante también el café. Ese del que he intentado desintoxicarme y del mismo del que no hay forma de hacerlo.
Ayer, hizo un año, desde que una de mis hermanas adoptivas pasó el peor y el mejor día de su vida, todo a la vez. Nació mi primer sobrino postizo, que es una personita con muchísimo carácter, con un hambre voraz, y con unos llantos que paran en seco mi reloj biológico. Es un amor, y nos tiene locas, eso no hay que decirlo mucho de lo obvio que es.
Siguiendo este patrón rápido que me traje de Houston le hice un baby quilt, que a la mami le encantó y él quedó muy entretenido con tanto perro y gato en la trasera del quilt.
Este patrón es una maravilla, es la segunda vez que lo hago, y creo que no va a ser la última.
Esta tarde toca reunión con las chicas de costura, para darle un avance definitivo al Centennial Quilt, que al menos el mío anda un pelín abandonado.

Traduciéndome

A veces es difícil hablar, mirar, actuar, y que a una la entiendan perfectamente.
A veces, una necesitaría una traductora simultánea, que aclarara determinadas frases, palabras, gestos y miradas.
A veces, hasta yo, necesito que alguien me aclare mis propios pensamientos.
Una de las frases que más digo, es “cero”, cuando me digo “cero contigo”, quiero decir que mal, que lo has hecho mal. Se entiende??
Tengo un conjunto de palabras que acoplo a grandes frases, “un poco…” y puede ser “un poco de hola”, “te quiero un poco”, o “estoy un poco bien”.
Si acompaño de estas dos palabritas cualquier frase, su significado es tal que asusta, y el un poco es una manera de disminuir el significado real de toda la frase, y te digo “un poco de hola” por no darte todos los saludos que tengo hoy; y si te digo “estoy un poco bien” es que siento que estoy tan bien, que estoy saltando en una pata.. y si te digo “te quiero un poco”, es que estoy asustada de descubrir todo lo que te estoy queriendo.
Así que básicamente, lo único que hago es traducir mis emociones, para no saturarme de mi misma, y asustar a los demás.
Probablemente este post de otoño, necesite también “un poco de traducción”.

Lo que trajeron mis maletas

Hay dos momentos claves, de puro nerviosismo, cada vez que cruzo el charco.
Uno es al llegar, hacer la cola de “all passangers” o “foreing visitors”. Siempre me da el mismo estrés llegar al mostrador de inmigración y esperar las preguntas del policía de turno, no siempre amable, y no siempre agradable.. No sé qué es lo que me angustia, por mi cabeza pasan cosas como que seguro me van confundir con algún integrante islamista con serias intenciones contra el país.. y empiezo a ver una película en 3D de como me llevan a una sala de interrogatorios.. en fin, ya se ve, tengo demasiada facilidad para hacerme una película, igual estoy perdiendo el tiempo en lugar de ganarme la vida como guionista.
El otro momento tenso, es cuando armo la maleta para venir. Empiezo a coger una y otra, y a intentar descifrar su peso exacto, porque pretendo no pagar ni un céntimo por el exceso de equipaje. No sé qué peso exacto te dejan llevar, ni tampoco cuántas maletas. Varía de una compañía a otra, y también de un año a otro, y básicamente depende del personal con el que vayas a toparte.

Este año todo fue bien. El policía de inmigración, me dejó hacer de intérprete con cada una de mis chicas, las 4 que fueron de Fuerteventura, bueno con 3, porque a mi prima le vieron cara de querer atentar contra el saliente presidente, y la fue a buscar otro amable policía a la cola, para entrevistarla él mismo.. También ahora pensando, como es tan guapa, igual, aquel amable señor solo quería quedarse con una foto de ella, de esas que sacan cada vez que pasas por ahí. No sé yo si el tonito de voz que tenía era por eso, no lo tengo claro.
Pasamos el control sin problemas a la ida, y también a la vuelta, y no tuvimos que pagar exceso de equipaje hasta Madrid, y de ahí a casa, nosotras tampoco, nuestra delegación catalana, no corrió la misma suerte.
De mis maletas, estos días han salido muchas cosas, entre ellas este precioso baby quilt. Es un kit, con patrón incluído, muy fácil y rápido de hacer. Así que con la proposición de no acumular cosas sin coser, este sábado me puse a la tarea.
MiBerni, ha dejado de estar bajo la mesa, para estar sobre la mesa, y ahora su sonido es diferente. Creo que está contenta de estar en activo, y me lo agradece dando unas puntadas estupendas. El kit, lo corté, cosí, acolché y ribeteé el sábado. Ahora está a la espera de ser entregado a su destinataria, una nena monísima, sobrina postiza de un indefinible que me alegra bastante los días. Me guardo el patrón porque me ha parecido muy gustoso de hacer.
Y el domingo, como ya tenía las pilas puestas, saqué un kit de los que le compré a Wendy, un countdown de Navidad (en la foto, los números, esquina inferior derecha). Como era de esperar, el kit viene completito, y el patrón perfectamente explicado, así que el mismo domingo, con Alicia perdida en su mundo, de fondo, lo corté y lo cosí, me toca ahora pelearme con el diente de perro de MiBerni, y aplicar todos esos numeritos, y si digo que no me apetece, estaría mintiendo como una bellaca.

Una de patch

Hace ya cuatro años que voy a ferias americanas de Patchwork. He estado dos veces en la de Chicago, una vez en la de Lancaster, y tenía muchísimas ganas de ir a la de Houston. Este año por fin, pude visitarla. Realmente tenía grandes expectativas con la feria, por todo lo que se dice, y lo que había oído sobre la misma. Después de necesitar casi cuatro días completos para verla entera, puedo decir, que sí, que todo lo que se decía era cierto. Era enorme, tenía casi 2000 stands de tiendas, y casi la misma superficie en exposición.
Empezamos a recorrerla por las tiendas, y necesitamos tres días para poder verla entera. La parte más interesante de tiendas, las vimos el primer día prácticamente, bueno, al menos las más interesantes para mí. El segundo stand que visitamos, era el de Wendy, y la llamo así, con toda la familiaridad del mundo, porque al llegar ahí, ella misma me recordaba de otros años. Me encantan las cosas que tienen, y como es lógico, piqué con varios kits, que espero que no se queden acumulando polvo en el armario, como me ha pasado con otros (que ni recordaba que tenía, y que he descubierto al ir ordenando lo nuevo).
Otros que nos recordaban de otros años, a mi y a MiColegui, fueron Judy Rothermel y su marido, morenísimo, pelo blanco en contraste completo con su piel, y a juego con su resplandeciente sonrisa. Hay fotos del encuentro, pero están en la cámara de las celebridades, y estamos a la espera del intercambio de fotos. Cuando nos íbamos, el señor nos regaló a cada una, siete en total, un juego de charms de 3″x3″ de 44 telas distintas de una colección en tono azul. No sé si Judy estaba de acuerdo con la acción de su marido, su cara no lo dejaba del todo claro.
La exposición, se hizo pesada, al menos para mí, y tengo la sensación de que muchos quilts están en continuo tránsito de exposición en exposición. Mucho quilt artístico, otros no de mi gusto, y otros tantos antiguos, de los que no se podía sacar fotos. Total, que cada tantos pasillos acabábamos en el suelo, comprobando la comodidad de la moqueta roja, con la que estaba recubierta todo el recinto.

Una de lanas

En este viaje, he visitado dos tiendas, en las que me soñé alguna vez, viendo reportajes de otras bloggers circulando por la red.
Una de esas tiendas es Twisted yarns. No recuerdo qué día fue, pero salimos temprano de la feria, porque nos adivirtieron de que en Spring, las tiendas cerrarían tempranito, a eso de las 5:00 pm. No estaba lejos, y con Anna al volante salimos disparadas hacia Spring. Llegué a la tienda desorientada, sin saber bien por donde mirar, y con una urgencia. Mi cabeza tomó el control de la situación y después de resolver la urgencia, pude centrarme en toda la información que entraba por mis ojos.
Las chicas se acomodaron y empataron hebra con las señoras que andaban allí, tejiendo plácidamente, así que me dieron tiempo y libertad total para comprar sin prisas. Realmente la única que estaba interesada en lanas en el viaje era yo, aunque al final, la oferta era tan grande y variada, que miprima, picó. Creo recordar que ella se llevó algunas madejas de baby llama en color azul petróleo, para un bolero. Yo compré madejas de Noro, de Ella Rae, de Alpaca Twist, de Dream in Color, de TY-DY socks.. Y por fin, me hice con el libro de Victorian Lace Today.
Ahora, tengo un cajón lleno de lanas que no me canso de mirar, y que me deleito pensando en los ratos que voy a estar relamiéndome de gusto trabajándolas en mis agujas.
Así, con la tarjeta sangrando pero tremendamente contenta, después de casi una hora de paseos por la tienda, nos metimos en el coche de nuevo, rumbo a cualquier sitio que nos dieran de comer, eran las 4:00 pm y no habíamos comido nada. Dimos con un sitio algo cutrillo, donde la camarera, la cocinera y el maître eran la misma persona, sí tardamos algo más de una hora en comernos un perrito y una coca-cola, cada una.
Después de eso, otra vez al coche, y esta vez sí, con rumbo a 3 stitches, pero eso es otra historia.

Tipo telegrama

· 22 h de vuelo y esperas de ida.
· me encontré con una feria el doble de la de Chicago.
· no sufrí ataques de pánico, ni de estrés.
· me dolió mucho el cuerpo, la tripa, y la espalda.
· al día siguiente me salieron alas.
·ya no soy princesa, ahora soy mariposa.
· compré mucha lana.
· me reí en catalán.
· hablé en mexicano.
· houston me pareció familiar.
· 26 h de vuelo y esperas de vuelta.
· tengo jet lag, y un super desorden en mi cueva.
· me esperaron de regreso, caras y sonrisas.
· qué bueno es estar en casa.

Hortaliza o verdura???

Siempre me he preguntado a qué familia pertenece el tomate, si a las verduras o a las hortalizas..
De cualquier modo, siempre tengo tomate en mi dieta, en mi nevera, en mis platos, aún no sabiendo si es una verdura o una hortaliza.
Ahora que lo pienso me pasa con determinadas cosas, que no sé bien dónde encajarlas. Tengo graves problemas para diferenciar entre “deber y obligación”, entre “querer y necesitar”.. Si ya intento encasillar personas entre amigos o amores, tengo reales problemas. De cualquier modo, los tengo en mi vida, en mi casa, en mi mente, aunque no sepa bien qué son.
Una cena con tomate aliñados y aguacate… Una cena llena de ¿amigos o amores?. Dejémoslo que fue una cena llena de gente que quiero, que me consta que me quieren, que necesito, y que me gusta creer que me necesitan.
Gracias chicas por hacer de un día maldito un día especial. Y gracias al Emperador, por hacerme sentir Emperatriz durante todo un fin de semana, y hacer que el tiempo fuera poco.
Gracias a toda la familia blogger que pasó por aquí y me dejó sus letritas!

Llegó… llegaron

Este año, después de pensar, de meditar, y hasta patalear… sumergirme en el Atlántico sonoro..
Voy a vivirlos, voy a asumirlos, y ya no los voy a pensar más.
33… sí, son 33..
De momento el día se ha despertado precioso, y con un amanecer así, es difícil poner mala cara, refunfuñar, y encerrarme en mi caparazón de tortuga. Están aquí, llegaron ya, no me queda otra que vivirlos.
Gracias a todos los que pasan, los que me miran, los que me soplan, y los que me alientan.
Todo tiene un poquito más de gracia con compañía, es cierto.
Y como es bueno ir cumpliendo con lo que me propongo, el reto comenzó.

Pssss

Hace un año, medité de forma calmada lo que haría tal día como el viernes que se acerca.
Hice lo que me apetecía en ese momento, hice lo que necesitaba hacer.
Mi decisión no gustó a casi nadie, solo una persona, una personita, MyGirlfriend aceptó mi huida.
Pasada una semana, de esa fecha, de hace un año, comuniqué bajo algunas presiones, y de forma pública, que en el día que se acerca, de este año, todo sería distinto. Tendría un año para asumir.
Hoy, a falta de tan solo cuatro días, de la fecha-maldita, me estoy arrepintiendo.
Necesito volver a huir, necesito volver a esconderme, necesito volver a MiMar, sumergirme y ya vermos cuando salgo a flote, tal vez con solo un día de inmersión sea suficiente.
No ha sido suficiente un año de pensamiento, de mentalización y de asumirlo. No ha sido suficiente.
Me toca, ahora, redactar la rectificación pública, retractación oficial y aviso correspondiente.
Psssssss

2º Quickie Thursday

Esta semana ha estado llena de imprevistos, así nuestro Quickie Thrusday se vio convertido en un Fast Saturday, pero no por ello ha dejado de ser productivo, y al menos conseguimos no saltarnos nuestros propósitos. Este jueves-sábado, volvimos al roller. El primero que hicimos nos quedó justito, así que como el trabajito es fácil y ameno, nos hicimos otro un poco mayor, para guardar además del punto de cruz, algunos de los bloques de patch que están sueltos por ahí.
Utilizamos las mismas telas, trasera, y cierre. Como diría el presentador de la teletienda: perfecto conjunto armonizado de colores para mantener el orden en todos sus esquemas de punto de cruz.
Para el próximo jueves ya tenemos propuesta, así que si todo sigue como va, y los imprevistos y noticias varias no se interponen, el próximo viernes tendremos otro quickie project terminado.
Este fin de semana, ante el cansancio y la apatía, no he visitado MiNorte. Puede que haya sido una casualidad pero gracias a esta decisión sin importancia, ya tengo mi Aura. Que vendrá de viaje conmigo a los estates. Después de una visita rápida por el mercadillo, un tanto soso, una invitación a pasta cocinada por una italiana de Treviso, loca por el patch, y encantadora mujer. Hay días que sin planear se llenan, como diría Lolita, de “cosas que hacen que la vida valga la pena”.