Señor Mejillón, me da usted permiso para hospedarme dentro de su concha?
Sí?
Gracias, es usted muy amable.
Es la mejor manera de hibernar, supongo, usted si que tiene suerte, que es capaz de fabricar solito tremendo búnker en el que aislarse.
No se preocupe, ocupo poco, soy sigilosa, y poco molesta.
No notará que estoy aquí.
Autor: BrujaSinEscoba
Debe ser..
Debe ser que me he portado bien, muy bien, porque la verdad, es que aún no tengo el espíritu navideño propio para las fechas en las que estamos, y a mí, ya me están llegando regalos.
Es la primera vez que tejo manoplas para bebé. Pero no tuve dudas en cuanto llegué a casa después de hacerle una visita a este niño. Creo que es el bebé más sonriente que he visto, tan chiquitito, y de tan buen humor.. Debe ser que ahora me fijo en cosas que antes no reparaba.Socks for everybody
Oficialmente estoy de vacaciones. Para celebrarlo, mi cuerpo ha decidido darle alojamiento y pensión completa a una serie de bacterias bastante molestas, que me han tenido dos días de la cama al sillón, y del sillón a la cama. Sin fuerzas ni para toser y poder expulsar a un par de ellas de cada vez.
Hoy me he levantado con fuerzas, y he pensado que estoy cansada de estar enferma, que estoy de vacaciones, después de un año de trabajo tremendamente duro, así que reuniendo todo el valor, el coraje y la fuerza que soy capaz de albergar en este cuerpo, he iniciado un desalojo, desahucio, o exorcismo.. cualquiera de las tres me sirve, porque el resultado en todos los casos es que estaré libre de bacterias, viruses, y demás organismos molestos.
Mientras tanto sigo tejiendo. Calcetines para todo el mundo, y como no es suficiente hacerlos de uno en uno, los voy haciendo de dos en dos. Lo mío es puro vicio.
Rosa princesa, oscuro vampiro
Aunque no lo parezca, estos días donde no hago otra cosa que soñar con las vacaciones, y para no volverme loca con los días de trabajo que me quedan, voy dándole a las agujas de forma frenética.
Ayer, terminé el segundo par de Bella’s Mittens. Los dos están tejidos con la calidad Perú de Katia. Los rosas, obviamente para mí, que estoy en una etapa permantente de rosa – princesa, y los azul marino para la sobrina mayor de ElTécnico, que anda atravesando una etapa un tanto oscura – vampírica.
La única variación sobre el patrón que hice, fue tejer con distinto número de agujas. Las mías, y dado el tamaño de mis manitas, las tejí con un nº4, y quedaron perfectas. Las otras las tejí con un nº 4,5 que creo que son la talla de la sobrina.
Es asombroso ver cómo cambia una talla solo con reducir un punto el número de las agujas, ahorrándote todos los cálculos que supondría adaptar el patrón a tu tamaño.
También terminé ayer, el primer regalo de Navidad, que este año de nuevo van a ser Home-Hand-Made; y ya me puse con el segundo. Obvio no puedo poner fotos.
A cambio, muestro mi segundo tattoo, que aunque no llegó al tono rojo del primero ha pasado por una etapa de indecisión entre me infesto – no me infesto. Afortunadamente, ya está casi curado y no molesta.
Tengo ganas de gritar
De unos días para acá, digamos que demasiados días, estoy sintiendo la presión constante de una fuerza incontrolable que sube por mi esófago, proviniente de mi estómago, y que se queda en la garganta, esperando la autorización para salir.
Como sé de qué tipo de fuerza incontrolable se trata, y conozco bien sus consecuencias, le niego la salida una y otra vez.
Siempre me veo obligada a hacerlo, porque luego se desata la furia, y ya no vuelvo a ser yo en un par de días.
He hecho un análisis concienzudo sobre este estado que me ataca. Las motivaciones que lo causan son siempre las mismas: el sentimiento de control.
Yo quiero y tengo MIS cosas bajo control, pero no puedo soportar que venga alguien a querer controlarlo por mí.
Preguntas cómo: y por qué tus trabajadores están haciendo eso?, y por qué tu encargado tardó tanto en hacer lo otro?, y por qué saliste tan pronto?, y por qué saliste tan tarde?, y qué estás haciendo ahora?
O insinuaciones cómo: ahora tendrías que mandarles a hacer esto, o ahora tendrías que exigirles lo otro, o luego tienes que enfadarte porque hablan mientras trabajan..
.. hace que se me suba el azúcar, la bilirrubina, y la tensión.
Debería respirar hondo, canalizar mi furia, poner cara de sonrisa, y decir a todo que sí…
Aunque lo único que me sale es: déjame en paz!!
Repetí
Lo volví a hacer.
Cuatro años más tarde, volví a Corralejo, a ver a Machttel.
Ella, con sus brazos tatuados, su tranquilidad al hablar y su acento belga, puso manos a la máquina, y realizó su delicado trabajo en uno de mis minúsculos tobillos.
Dolió.
No recordaba que doliera tanto.
Probablemente fuera la zona, o tal vez el dibujo, o puede, que tal vez fuera yo.
Que últimamente estoy más sensible de lo normal.
No alcanzo a entender qué me pasa exactamente, y por qué de un tiempo a esta parte me siento desubicada.
Estoy haciendo esfuerzos, estoy trabajando en ello, aunque los resultados parece que no llegan.
Pero de unos días para acá, de día y de noche, no hago otra cosa, que buscar motivos.
Ténganme paciencia, a los que este trabajo les toca de cerca, en un ratito voy a sentirme en mi sitio, ubicada y con mi faro.
Ya siento que me va llegando la luz.
Que sea una plaza vitalicia
Sigo con la retina llena de Otoño. De colores naranjas, de olor a pino, y de ganas de café.
La energía que recargué en el monté, se me descargó en unas horas el lunes por la mañana. Otra vez el trabajo vuelve a quitarme el sueño.
Sigo sintiendo que no muy lejos de aquí, hay una convención de lanzadores de cuchillos, y hay más de uno que se ha perdido y está practicando por estos lares. Es cansino estar esquivando sus ataques todo el día. Pero no decaigo, y sigo, esquivando y aguantando.
Mientras miro hacia los lados, para seguir encontrando luz, para seguir viendo el vaso medio lleno, aunque tenga agujeros, aunque haya dudas de hacia qué lado se está inclinando la balanza.
Hace un mes me quejaba de que nunca había estado por la parte montañosa de la isla para pasar frío.
Hace unas semanas me quejaba de no poder sacar mi arsenal de cosas de Navidad y dejar la casa completamente decorada.
Hace quince días me quejaba de que este año no tendría Calendario de Adviento.
Hace dos días me quejaba de que este año mamá no me hubiera llevado a casa mi Pascua de Navidad, como venía siendo tradición desde que me hipotequé.
Hoy tengo el recuerdo de un día en el campo, con frío y con Otoño, un billete para irme a mi piso de Fuerte acompañada, a sacar toda la decoración, tengo un calendario de Adviento con chocolates y todo… y hoy, también, tengo una flor de Pascua.
Me doy cuenta de que me quejo demasiado y también de que tengo un cumplidor de deseos oficial.
Incluso los deseos que no pido en voz alta, pero que pasan rápidos por mi cabeza, se cumplen.. Es el mejor haciendo su trabajo.
Sinceramente, no sé cómo voy a hacer para devolverte todo esto.
Aquí también es Otoño
El sábado, me molestaron. O al menos esa fue la idea.
Yo puse cara de super molestada, para no quitarle la intención al molestoso.
Pero la verdad, la niña que tengo dentro, se pasó todo el sábado saltando en una pata. Y aunque yo estaba sentada cómodamente en una sillita al Sol, en medio de un pinar que era el paraíso para los recolectores de piñas; la niña, se pasó corriendo de un lado para otro todo el día.
Me llevaron a Tejeda, a los Llanos de la Pez, y a los Pechos (qué sitio!!!!)
Saqué unas cuantas fotos, y descubrí, que aunque haya que recorrer unos cuantos km en coche, se puede ver que también aquí llegó el Otoño, y que todo está naranja y precioso.
La luz del Otoño es espectacular.
Me abracé a un pino de gran tronco, y me recargué de energía para unos cuantos días, porque es lunes, y el día que tengo por delante va a ser duro y complicado.
En arrancadilla

Por fin es viernes.
Tengo el JellyRoll para terminar, los Bella mittens, la Smokin’, un par de calcetines, y voy a atreverme a hacer un par de pilukis, y a retomar el punto de cruz.
Sí, soy una osada… Porque en medio, voy a dedicarme a hablar sin descanso, a cocinar para varios días, a ver alguna película, y a dejar que me molesten…
Y sé, que el domingo por la noche, voy a estar con una sonrisa de oreja a oreja, porque voy a hacer lo que me apetece, y porque me voy a poner en modo countdown para hacer la maleta.
JellyRoll como escudo ante las mundanas hostilidades

El fin de semana pasado, como arrastrada por un repentino ataque de un fantasma costurero, lo pasé cosiendo.
Saqué sin saber bien en qué estado me lo iba a encontrar, este proyecto que estaba a medias, y sin tocar desde hacía más de un año.
Volviendo atrás en el tiempo: Es un kit que compré en Chicago en el año 2007, compuesto por un JellyRoll, el sashing, el borde, y el patrón por supuesto.
El quilt, está compuesto por 20 bloques, de los cuales ya tengo hechos, 15.
Adoro los JellyRolls!!!! Me he entusiasmado tanto con la costura, que estoy contando las horas para el próximo fin de semana y volver a repetir, además creo que no va a ser en solitario!!!!
Menos mal que tengo estos ratos de creatividad, aunque yo no cree nada original y me limita a repetir un patrón ya diseñado, porque últimamente el mundo se está volviendo un sitio hostil, con individuos que no respetan el código solidario de los que aparcamos en la calle; con individuas gravemente enfermas del virus Envidiucocos, y que están ya en fase terminal de dicha enfermedad, dejando que dicho virus controle absolutamente todos sus movimientos y palabras…
Los ratitos de tejido compartido, patch compartido, y lentejas compartidas, hacen que me olvide un poco de lo que hay rondando por ahí afuera… y también de que de pronto, mi panificadora se haya vuelto también hostil, y no haga pan, sino masas deformes incomestibles y no fotografiables.